LAURA SENA ALAQUÀS
La madrugada del día grande de las fiestas mayores de Alaquàs, dedicado a la Mare de Déu de l'Olivar, acabó con 39 personas heridas y 20 de ellas en el hospital. El estallido de un cajón de cohetes de uno de los festeros que participaba en la "Pujà" provocó una reacción de pánico entre participantes y espectadores y se produjo una estampida en la que cerca de 100 personas se vieron envueltas. El resultado fue de 39 heridos, entre vecinos que se quemaron con los cohetes y otros que sufrieron diferentes golpes o bien que se desmayaron por la conmoción.
La mayoría eran ancianos con dificultades de movilidad a los que el tumulto de gente se les echó encima. También hay dos niños que sufrieron daños muy leves. Todos ellos fueron trasladados al centro de la salud por la Policía Local y 20 se derivaron a dos hospitales (nueve por quemaduras, algunos con golpes también y los otros once por contusiones).
Entre los afectados hay una persona con fractura de húmero y quemadura en una pierna, y otras siete con quemaduras de segundo y tercer grado en piernas y espalda que necesitarán curas hospitalarias en los próximos días. Los heridos pasaron la noche en los servicios de urgencias, pero nadie quedó ingresado.
Los hechos se produjeron cuando la comitiva de "coeters" -la mayoría los Clavaris de la Mare de Déu de l'Olivar y sus amigos y familiares- pasaba por el tramo más estrecho de la calle Mayor. Una chispa entró en uno de los cajones y lo hizo estallar con media carga en el interior. La detonación provocó el pánico y los más cercanos comenzaron a correr de forma incontrolada para huir de los cohetes. Unos vecinos chocaron con otros o bien cayeron sobre los espectadores -en ese tramo, la mayoría gente mayor-.
La actividad se interrumpió y varias unidades de la Policía Local así como una ambulancia comenzaron a trasladar a los afectados al centro de salud, donde les derivaron a los hospitales, ante la imposibilidad de atender a ese volumen de gente o efectuar las pruebas pertinentes.
"Podría haber sido peor"
Una de las vecinas que marchaba en la comitiva tras la imagen de la Virgen y recibió una quemadura en la espalda explicó ayer a Levante-EMV que "la gente se me vino encima y me tiraron". Junto a ella, otra anciana con varios golpes y una quemadura en la pierna indicó que cayó al suelo "y los cohetes me pasaban por encima". Otro de los quemados narra que observaba el espectáculo y "al estallar el cajón, lo primero que hice fue cubrir a mi hija pequeña". Sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el pie, al igual que otro vecino que "veía la "Pujà" en el punto de siempre" y el estallido le pilló por sorpresa.
Los Clavaris de la Mare de Déu de l'Olivar han lamentado lo ocurrido aunque tanto el grupo como las autoridades locales y muchos heridos coinciden en señalar que "afortunadamente no hay nada grave para lo que podía haber pasado".
La entidad agradeció al consistorio la "rapidez" con la que la policía tomó el control y trasladó a los heridos. Además de la alcaldesa, Elvira García, y numerosos miembros de la corporación, siguieron a las puertas del centro de salud la evolución de los heridos el subdelegado del Gobierno, Luis Felipe Martínez, y el ex alcalde de Alaquàs y secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, que habían acudido horas antes al conocido "sopar de la comarca".