EUROPA PRESS ANKARA
Las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales que han caído en los últimos días en el noroeste de Turquía se han cobrado la vida ya de al menos 28 personas. 23 de los fallecidos murieron en Estambul, donde las inundaciones, que se produjeron a hora punta de la mañana, anegaron una zona industrial y una carretera principal de la ciudad. El agua subió hasta dos metros en algunos puntos de la pista, según informaron medios de comunicación locales.
Entre las víctimas se encuentran siete mujeres trabajadoras del sector textil que quedaron atrapadas en un minibús, precisó el gobernador provincial, Muammer Guler. Decenas de vehículos de mercancías volcaron y los ocupantes de los coches atrapados tuvieron que subirse al techo de los mismos y esperar a ser rescatados.
La cantidad de agua que ha caído en los últimos dos días es prácticamente la que suele caer a lo largo de seis meses en la provincia de Estambul, constató el gobernador. Las autoridades aconsejan a los habitantes que no salgan de sus casas.
Otras cinco personas fallecieron en la vecina provincia de Tekirdag, donde además se teme que hayan muerto dos personas más, según las autoridades provinciales.
Varias carreteras permanecían al cierre de esta edición cortadas, entre ellas la del aeropuerto.