T. DOMÍNGUEZ/L. AGÜE VALENCIA/UTIEL
Miguel C. D., principal imputado por el asesinato y desaparición de Marta del Castillo, declaró ayer ante el juez del caso que utilizaron un coche de un tío de su amigo Samuel, imputado también en el crimen, para deshacerse del cadáver.
Además, en su declaración, justo antes del careo que tuvieron Miguel y Samuel, dijo que el tío de Samuel le amenazó para que no implicara a su sobrino, según fuentes del caso.
Miguel exculpó al menor imputado Javier G., de asesinato y de violación, aunque reconoció que había llegado al lugar de los hechos posteriormente, según las fuentes.
El asesino confeso de la joven de 17 años ha hecho esta nueva declaración ante el juez y las partes personadas en el caso, que ha durado en torno a una hora y media, a petición propia. Además, Miguel dijo que no violó a la joven y que la mató con un cenicero tras discutir, y ha retomado así la versión inicial que dio en marzo pasado del crimen. efesevilla
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José Antonio C. C., el guardia civil en activo de 39 años que en la noche del pasado lunes mató presuntamente a su mujer Inmaculada González a tiros en el domicilio conyugal, en Utiel, ya está en prisión.
El asesino confeso, que se ha limitado a admitir los hechos y a justificar su acción en problemas "de convivencia", fue conducido al centro penitenciario de Picassent a última hora de la mañana de ayer. Ocurrió después de haber prestado declaración ante el juez de Instrucción número dos de Requena, quien decretó prisión comunicada y sin fianza tras escucharle durante poco más de una hora y examinar el atestado elaborado por el Equipo Mujer-Menor (Emume) de la Guardia Civil de Valencia.
El caso debería haber sido tramitado por la jueza de Instrucción número 3 de Requena, dado que es la encargada de los asuntos de violencia sobre la mujer, pero circunstancias personales la han obligado a abstenerse dado que, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia en la Comunitat Valenciana (TSJCV), "conocía al acusado por razones familiares", lo cual podría haber supuesto su recusación. Por ello, la instrucción correrá a cargo de su compañero del Juzgado número dos, quien ya había asumido inicialmente el caso al encontrarse de guardia cuando se produjeron los hechos.
Mientras, la familia de la víctima espera la llegada del féretro con los restos mortales de Inma, después de que los forenses concluyesen la autopsia al filo de la una de la tarde de ayer. El estudio forense ha permitido establecer que la mujer falleció como consecuencia de las lesiones causadas por los 15 cartuchos del calibre 9 Parabellum que le descerrajó José Antonio C. C. con su arma reglamentaria, una Beretta 92 de 16 tiros.
Especialistas del laboratorio de criminalística de la Comandancia de Valencia regresaron ayer a la escena del crimen, en el número 4 de la calle Felipe Hernández de Utiel, en busca de las cuatro balas que faltan. Inicialmente, fueron recuperados los quince casquillos percutidos, pero sólo aparecieron once proyectiles. Al parecer, todos los disparos provocaron orificios de entrada y salida, por lo que los proyectiles quedaron diseminados por el comedor de la vivienda, estancia en la que se produjo el ataque mortal.
Riña tras una jornada agotadora
Según ha podido saber este diario, el lunes, Inma había estado trabajando todo el día fuera de casa, primero en la frutería donde estaba empleada, y después ayudando a sus padres en la vendimia, por lo que llegó a su casa tarde y cansada. A pesar de ello, él la recibió con una riña al estimar que debería haber estado con él.
Aunque nadie lo sabe con certeza porque no hubo testigos, todo apunta a que la mujer le anunció que no soportaba más su acoso y que iba a dejarle, tal como cree la prima y mejor amiga de Inma, María Luisa, cuyas declaraciones en este sentido recogió ayer Levante-EMV.
En plena discusión, José Antonio salió al rellano y ella aprovechó para cerrar la puerta, pero él logró entrar de nuevo y, pistola en mano, la persiguió hasta el comedor, donde vació el cargador completo sobre Inma. En todo momento, el detenido ha tratado de argumentar que "se le fue la cabeza", pese a lo cual el juez ha abierto una causa por asesinato, dada la nula capacidad de defensa de la víctima.
A continuación, el guardia civil llamó a un amigo al móvil y confesó el crimen, tras lo cual fue detenido por sus propios compañeros del cuartel de Utiel.
En principio, según fuentes próximas a la víctima, el entierro de Inmaculada será celebrado hoy en el cementerio de su localidad natal, después de la misa funeral prevista para las cinco y media de la tarde en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.