R. L. VALENCIA
Le costará caro sentarse a comer palomitas con tres niñas de unos diez años, sobre todo, porque intentó algo más. La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un repartidor de publicidad a veintiún meses de prisión por abusar sexualmente de tres menores que se encontró en el portal de una finca sentadas y comiendo palomitas.
Las niñas, de entre 10 y 11 años, vieron cómo José María S. C. entraba en el portal a las 12.30 horas del 14 de abril de 2009 y repartía publicidad. Tras introducir los folletos de publicidad en los buzones, se sentó con ellas y les pidió palomitas, entablando una conversación con las pequeñas.
Le preguntó si tenía cosquillas
Al mismo tiempo, "pasó repetidamente la mano por las piernas" de una de ellas, "palpando y apretando suavemente, preguntándole si tenía cosquillas". Mientras, la niña encogía las piernas y pedía que no la tocara. No obstante, llegó a introducirle la mano bajo la camiseta, la tocó en el costado y debajo del pantalón. La pequeña, al notarlo, se levantó y se apartó.
Luego se acercó a otra de las niñas y le palpó unos segundos el muslo. Aunque las niñas estaban atemorizadas, aún pudo pasar la mano fugazmente por la tercera por encima de la ropa. Luego, se marchó advirtiéndole que era una broma y que no contaran nada. En el juicio, llegó a reconocer que les hizo cosquillas y que a una le tocó la pierna y "puede que la espalda".