TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
La Guardia Civil investiga el homicidio de un hombre cuyo cadáver esqueletizado y semienterrado fue encontrado el lunes por la tarde en un paraje de monte de Riba-roja, según ha podido saber Levante-EMV de fuentes de toda solvencia. El cuerpo sin vida fue encontrado por un vecino de Manises que había salido al campo a buscar caracoles, en la partida Los Carasoles.
El avanzado estado de descomposición no ha permitido por el momento establecer cómo se produjo la muerte, aunque hay signos que evidencian que se trata de un homicidio. Es el cuarto caso similar que se produce en la provincia de Valencia en el plazo de un año.Tras encontrar los restos humanos, el hombre alertó a la Policía Local de Manises, que, a su vez, dio cuenta de los hechos a la Guardia Civil. El cadáver fue levantado el lunes por la noche por orden del juez de Instrucción número 4 de Llíria, en funciones de guardia, y trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se le comenzó a practicar la autopsia ayer por la mañana. A la espera de datos más concretos que pueda aportar la necropsia, el forense estimó en el lugar de los hechos que la muerte debió producirse entre diez y catorce meses atrás.
El grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Valencia ya se ha hecho cargo de las investigaciones, que se presumen complicadas. Por el momento, la víctima no ha podido ser identificada, ya que carecía de documentación y el deterioro de los dedos, debido a la acción de la putrefacción, no permitirá utilizar este método para establecer la identidad, por lo que la Guardia Civil deberá recurrir al ADN. El caso similar más reciente es de otro hombre asesinado cuyo cadáver semienterrado fue encontrado, también en un paraje montaraz, en Higueruelas, a finales del pasado mes de abril. Con anterioridad, se habían producido otros dos hallazgos de homicidios antiguos. Se trata de los cuerpos esqueletizados de una mujer hallada en Macastre y de un hombre aparecido en Llutxent. Estos tres homicidios continúan sin ser esclarecidos.
En otro orden de cosas, el hombre que fue detenido en Teruel el pasado jueves como presunto autor material de la muerte ocurrida en julio de un joven de nacionalidad marroquí en Peñíscola, ha ingresado en prisión comunicada y sin fianza, tras prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vinaròs. Al detenido, J. M. M., de 29 años, se le imputa un delito de homicidio. El cadáver de la víctima fue descubierto durante la extinción de un incendio a unos cien metros del antiguo apeadero del tren. También fue detenida en Teruel la novia del presunto autor de los hechos, T. H. L., de 31 años. Tras prestar declaración, ésta quedó en libertad con cargos, con la obligación de comparecer en el juzgado cada 15 días, según informa el Tribunal Superior de Justicia.
La investigación llevada a cabo por el equipo de Homicidios de la Guardia Civil de Castelló, en el marco de la operación «Tobruk», permitió la identificación y posterior detención de J. M. M. y de su novia. No obstante, continúan las gestiones para la detención de otros autores.
A los dos detenidos se les imputa la muerte de un hombre marroquí que fue secuestrado en Benicarló horas antes de su asesinato en Peñíscola el pasado 11 de julio, en un ajuste de cuentas por un asunto de drogas, según fuentes próximas al caso. Su cuerpo sin vida fue encontrado semicalcinado y con las manos atadas a la espalda durante la extinción de un incendio iniciado a cien metros del apeadero del tren de Peñíscola, junto a la carretera de Càlig.