T. D. VALENCIA
El dolor y la rabia contenida dominaron ayer el emotivo funeral celebrado en la capilla del tanatorio municipal de Valencia en lo que ha sido el último adiós a Celeste B. M. La misa dio comienzo a las once y media de la mañana en presencia de más de trescientas personas, entre las que se encontraban la madre y el padre de Celeste, sus tíos, sus primos, los amigos de la joven y numerosos estudiantes del colegio San Roque, donde acababa de comenzar segundo de Bachillerato.
El sacerdote, quien enmarcó la muerte de Celeste en la "cultura de la muerte, de la violencia y de la barbarie". destacó la juventud de la joven y sus cualidades personales.
La joven fue enterrada a continuación en el cementerio de Benaguasil, municipio del que es originaria su madre, en presencia sólo de la familia y del círculo más íntimo de Celeste.