J. ANTEQUERA CASTELLÓ
La esperó en la puerta, entró en el portal detrás de ella e intentó violarla en el ascensor. Una joven de 23 años sufrió en la noche del martes una brutal agresión sexual cuando entraba en su casa de la avenida Vall d'Uixó de Castelló. La víctima, una estudiante que regresaba de clase como cada tarde, sospechó cuando vio al agresor hablando por el móvil en la puerta del bloque de viviendas. "Hacía como que hablaba por el teléfono, pero la estaba esperando", explica V., la madre de la joven.
Dentro del ascensor, todo sucedió en apenas unos segundos. La joven preguntó al desconocido a qué piso iba y él le respondió que al noveno, lo que le hizo sospechar, ya que el bloque no tiene más de seis plantas. "Entonces él se llevó el dedo índice a los labios para ordenarle que guardara silencio", dice V.
El agresor, F. S. P, de 30 años, se abalanzó sobre la chica y le puso la mano en la boca para evitar que gritara. La muchacha se tiró al suelo y se cubrió con los brazos mientras el supuesto violador abusaba de ella, y le daba fuertes patadas y puñetazos en la cara y en la cabeza.
Finalmente el ascensor se detuvo en la planta quinta, en la que vive la joven con su familia. "Empecé a escuchar gritos y, a medida que subía el ascensor, los gritos eran más y más fuertes, así que mi hijo y yo salimos a ver qué ocurría", explica C., el padre.
"Por favor, la policía no"
Salieron al rellano, y se encontraron con la joven llorando y acurrucada en el suelo, en un rincón. Tenía la ropa y la cara manchadas de sangre. El hombre, que seguía dentro del ascensor, llevaba abierta la cremallera del pantalón: "No he hecho nada, no he hecho nada", repetía sin parar.
El padre y el hermano de la víctima intentaron atrapar allí mismo al agresor, pero después de un forcejeo consiguió huir y bajar al tercer piso, donde unos vecinos lo retuvieron hasta que llegó la policía: "Empezó a pedirnos por favor que no llamáramos a la policía. "La policía no, la policía no", nos decía", explica el padre de la chica.
"Sin embargo, cuando se vio rodeado por los vecinos, empezó a temer que le diéramos una paliza y nos rogó que llamáramos a los agentes". La víctima se encontraba totalmente desorientada en la noche del martes y con múltiples golpes en la cara, por lo que fue trasladada al Hospital General para su reconocimiento. El detenido, natural de Casavieja (Ávila), vive en Castelló.