REGINA LAGUNA VALENCIA
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"En la lotería de Navidad de diciembre de 2003 hubo un desfase en el número 12997, porque no había décimos que cubrieran las papeletas". Esta declaración tan contundente la realizó ayer el que fuera presidente de la Asociación de Fiestas de la Purísima de Onti?nyent ante el tribunal de la Audiencia de Valencia. Al poco de descubrirse el desfalco, que no está cuantificado, apareció muerto el tesorero, Roberto Conejero. Al parecer, habían desaparecido 15,3 series, equivalentes a 3.600 euros.
Por este crimen, ayer se sentó en el banquillo el entonces lotero de la asociación, Isidoro M. E., que se negó a contestar incluso a su propio abogado, alegando problemas neurológicos. El fiscal le pide 12 años y seis meses de cárcel por matar al tesorero cuando le pidió las cuentas.
Durante la vista de ayer, declararon otros miembros de la asociación y de la Junta, además de la titular de la Administración de Lotería donde compraban los décimos.
En lo que todos coincidieron es en que el 15 de diciembre, cuando se reunieron para saldar e la lotería, se comunicó que debían devolver las papeletas . El presidente declaró que tuvieron que anular las papeletas "porque no había bastantes décimos que las cubrieran".
El presidente reconoció que poco antes le dio permiso al lotero para que emitiera mil papeletas más, de las 7.000 habituales. "Le dije que no tenía inconveniente, siempre que se respaldaran por un décimo. Y me dijo que estaba todo claro", añadió.
Al día siguiente, el 16 de diciembre, iban a quedar en la sede por la mañana el presidente, el lotero y el tesorero. El presidente llegó tarde y el tesorero apareció muerto. Le habían golpeado con un objeto contundente. Según el fiscal, "tras una discusión" con el lotero, Isidoro M. E., "por las irregularidades detectadas en la gestión de la lotería".
El presidente recuerda que "el armario de la asociación estaba revuelto y faltaba el dinero de las estampitas". Dos días después, tras el entierro de Conejero, "hubo otra reunión para liquidación de cuentas, pero no se hizo porque Rosario llamó por el móvil diciendo lo que había pasado". Y "lo que había pasado" fue que hallaron al lotero en la trastienda de su almacén con varias heridas. Isidoro M. E. denunció que le habían atacado y le habían robado un sobre con 3.400 o 4.300 euros, así como nueve u once series de décimos de lotería y siete décimos sueltos.
Simulación de delito
Según el fiscal, la "efectiva existencia" de todo ello "no ha quedado acreditada". Es más, acusa al lotero de simulación de delito, además del delito de homicidio, explicando que Isidoro M. E., "sólo o con la ayuda de una tercera persona no identificada", simuló que a alguien le había agredido con una picoleta". Esto es lo que contó Rosario y frustró la tercera reunión por las cuentas de la lotería.
También declaró otro miembro de La Purísima que había sido imputado en un inicio y a quien el lotero acusó en su momento de haberse quedado el dinero de las estampitas."Estoy muy cansado del tesorero y tengo ganas de que esto acabe", le dijo Isidoro un día.