La glicerina guardada en el depósito tenía al menos un tres por ciento de metanol en la composición, según la documentación aportada a los investigadores. El metanol es uno de los disolventes más universales y es peligroso porque es inflamable. La víctima presuntamente calentaba con una resistencia la glicerina porque estaba solidificada y necesitaba hacerla líquida para poder traspasarla al camión cisterna. La investigación apunta a que en el silo se originó una concentración de gases durante el proceso de calentamiento de la glicerina y acabó produciéndose la deflagración que terminó con la vida del trabajador. t. d./r. f.valencia