RAMÓN FERRANDO VALENCIA
Un trabajador de 35 años perdió ayer la vida en Paterna al estallar un tanque con glicerina. El operario estaba encima del silo trabajando en la descarga del depósito. La deflagración, según la investigación policial y de bomberos, se produjo por una concentración de gases durante el proceso de calentamiento de la glicerina para hacerla más líquida y poder cargarla en un camión cuba.
La explosión ocurrió poco antes de las diez de la mañana en el recinto de la empresa farmacéutica Vivar Bicarbonat en el polígono industrial l' Andana de Paterna. La deflagración se escuchó a tres kilómetros de distancia. Al lugar se desplazaron vehículos de bomberos, tres ambulancias y agentes de la Policía Nacional y Local.
El accidente se produjo en un terreno anexo a la nave de Vivar Bicarbonat en el que hay ocho depósitos con capacidad para cuatrocientas toneladas de líquido. En ese momento, en el lugar del siniestro estaban la víctima -que al parecer es el propietario de los vehículos de transporte- y dos camioneros que resultaron ilesos.
Uno de los transportistas tuvo mucha suerte ya que la parte superior del tanque salió despedida e impactó contra la luna delantera del vehículo cuando él estaba dentro y no le pasó nada. El camión cisterna tenía abolladuras y la luna rota. La parte superior del tanque cayó a unos quince metros de distancia del depósito. El silo, de unos 12 metros de altura y seis de diámetro, quedó partido en dos y hecho un amasijo de hierros.
Los transportistas trabajaban para una empresa alemana, que había alquilado el depósito a los laboratorios Viviar. El alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, se desplazó al lugar del siniestro y afirmó que podría tratarse de una "imprudencia".
Varios testigos c0incidieron en que la explosión fue fortísima. Un trabajador de un bar del polígono industrial que está situado a unos ochenta metros manifestó que pensaba que se trataba de un accidente de avión. "Primero ha sonado un ruido muy fuerte como si fuera la turbina de un avión y después hemos escuchado la explosión. Al llegar he visto una columna de humo en forma seta", puntualizó José Manuel Montesinos.
Pese a que había llamas en el interior del depósito, no había riesgo de más explosiones y los bomberos apagaron el fuego en unos minutos. El alcalde de Paterna insistió en que la nube de humo no era tóxica.
El cuerpo del trabajador fallecido estaba desmembrado y a unos treinta metros del lugar de la explosión. El juez de guardia de Paterna ordenó el levantamiento del cadáver dos horas después del accidente.
Los bomberos procedieron a vaciar el contenido de glicerina que quedó en el silo del accidente. Los otros siete depósitos estaban intactos. La zona donde ocurrió el siniestro no tiene viviendas cerca.