R. F. VALENCIA
La víctima del accidente se llama Ricardo Tomillo, tenía 35 años, vivía en la población conquense de San Lorenzo de la Parrilla, y deja una mujer viuda y a dos hijos de diez y seis años, según explicó un familiar que acudió al lugar del accidente.
José María Barberá, un empresario que conocía desde hace un mes a la víctima, explicó que el depósito donde se produjo la deflagración estaba casi vacío. "Los tanques medio vacíos son muy peligrosos por la concentración de gases", añadió Barberá que se dedica al negocio del "biodiésel". El empresario precisó que el silo tenía capacidad para guardar 400 toneladas de líquido.
Los sindicatos CC OO y UGT apuntaron ayer que la falta de seguridad podría ser la causa de la explosión en el silo. Vicente Garcés, responsable de Salud Laboral de la Federación de Industrias Textil-Piel, Químicas y Afines (Fiteqa) de CC OO-PV, que se desplazó al lugar de la explosión, calificó de "sorprendentes" y "extrañas" las circunstancias del siniestro. "La glicerina no es una sustancia inflamable, el depósito no era para ese tipo de producto y no había ninguna señalización de advertencia de seguridad, algo que nos sorprende y nos parece extraño", señaló Garcés.
UGT-PV lamentó, en un comunicado, la muerte del trabajador y denunció "la falta de representación sindical, auspiciada normalmente por los propias empresarios, que suele esconder unas condiciones precarias de trabajo, como la subcontratación sin control". Dos sindicalistas de UGT inspeccionaron el lugar del siniestro.