T. DOMÍNGUEZ/V. CONTRERAS VALENCIA
La Guardia Civil ha detenido en Riba-roja a una joven de 22 años , C., por un presunto delito de lesiones, después de que empujara a su marido, R., y le hiciera caer al vacío cuando él le anunció de madrugada que se iba de casa para vivir con otra mujer. La mala fortuna hizo que el hombre, que no sufrió heridas, fuese a parar sobre el techo del coche de ésta segunda mujer, D., quien esperaba dentro del automóvil a que él regresase, según explicó ella misma a Levante-EMV.
"Me llevé un susto grandísimo. Yo estaba dentro del coche y de pronto sentí el enorme golpe sobre el techo, que se quedó totalmente destrozado. Salí y lo ví allí, tirado en el suelo, pero no se hizo nada", explica D.
"Esa noche habíamos quedado. Estuvimos en una discoteca en Valencia y habíamos bebido. Cuando salimos, él me obligó a subir en mi coche y me dijo que íbamos a Riba-roja a recoger sus cosas porque quería venirse a vivir conmigo. Me hizo entrar en el automóvil a bofetadas. Yo me sentía muy mareada por la bebida y no estaba en condiciones de conducir. Cuando quise darme cuenta, estábamos en Riba-roja y ya había aparcado debajo de su casa", relata D.
La mujer recuerda que "subió a su casa y empecé a escuchar los gritos, porque estaba la ventana abierta y viven en un primer piso. Oí que se pegaban y se insultaban. De pronto, cayó sobre el coche y me dio un susto grandísimo. Al principio no sabía lo que había pasado. Salí y ella, que bajó enseguida a la calle, empezó a meterse conmigo y en ese momento llamé a la policía".
Una patrulla de la Guardia Civil acudió y se llevó a la mujer detenida por un supuesto delito de homicidio en grado de tentativa. Al parecer, la pareja ya había protagonizado otros incidentes con anterioridad, hasta el punto de que la Guardia Civil ha acudido en varias ocasiones al piso, alertada por los vecinos.
D. explicó ayer a este diario que conoció a R. en febrero pasado "y él me mintió, porque me dijo que era soltero". Cuando supo no sólo que estaba casado, sino que, además, era padre de un niño, "lo dejé, pero me empezó a acosar, y a llamar por teléfono a todas horas. Incluso el uno de mayo le puse una denuncia". Pese a todo, la relación prosiguió, aunque de manera discontinua.
"Volví a quedar con él porque me convenció de que iba a romper con su esposa y entonces ocurrió todo esto". Ayer por la mañana, tras comparecer en el Juzgado de Guardia de Llíria como testigo de los hechos, D. denunció a R. por los daños ocasionados en su coche. La acusada, C., quedó libre tras declarar ante el juez.