EFE ALICANTE/TARRAGONA
Dos víctimas más de la violencia machista en un intervalo de pocas horas convirtieron el domingo en una jornada negra y han incrementado hasta 45 la lista de mujeres asesinadas en España en lo que va de año. Los últimos dos casos, de momento, se han registrado en San Fulgencio, en la Vega Baja alicantina, y en Vila-seca, en Tarragona. En ambos casos, las mujeres fueron asesinadas a tiros y los autores se quitaron después la vida utilizando la misma arma.
El primer crimen ocurrió en un chalet de San Fulgencio. Un británico de unos 72 años mató con una escopeta a su mujer, de 55 años, y luego también se quitó la vida. El británico habría planeando "meticulosamente" el crimen ya que dejó diversa documentación a la vista.
Además, dejó la puerta del chalet abierta, previsiblemente para facilitar la entrada a los agentes, y todos sus documentos personales a la vista encima de una de las mesas.
Además, había provisto de abundante agua y piensos los platos de las mascotas, ya que tenían un perro y un gato.
La casa se encontraba a oscuras a excepción del dormitorio principal, donde se hallaba el cadáver de la mujer tendido sobre la cama y con un único disparo mortal, así como el cuerpo sin vida del hombre.
Junto al cadáver de este último y la escopeta utilizada para dispararse en la mandíbula se ha encontrado un palo que, según parece, habría sido usado para activar el percutor del arma.
La Guardia Civil está investigando si la "grave enfermedad" que padecía el ciudadano británico ha podido tener alguna influencia en sus muertes, según indicó el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta Los vecinos del ciudadano británico que expresaron su "consternación" y coincidieron en que el hombre era "agradable" y en que la pareja "se llevaba bien".
Por su parte, fuentes de la investigación informaron de que la víctima no había interpuesto previamente denuncia alguna por supuestos malos tratos.
Josefa Sánchez, que reside cerca de los fallecidos, comentó que "jamás, jamás" les había oído discutir. "Me he quedado muy sorprendida", insistió la vecina, que añadió que sí sabía que el hombre se encontraba "muy limitado" por enfermedad y que cree que esa circunstancia puede "haber influido" en el crimen.
Vila-seca
Fuentes cercanas al caso de Vila-seca informaron de que la mujer asesinada había iniciado los trámites para divorciarse de su marido, que no había denuncias previas por malos tratos, y que el hombre, que al parecer estaba en tratamiento psiquiátrico, tenía que abandonar el domicilio conyugal en 20 días.
La víctima de este segundo episodio de violencia machista es Josefina R., de 48 años, mientras que su marido, que se suicidó tras cometer el asesinato, es Luis M.B., de 54 años. La pareja tenía dos hijos, que no presenciaron los hechos.
El trágico suceso se produjo hacia las 23.30 horas de ayer cuando, supuestamente, Luis M.B. tiroteó a su esposa con una escopeta de caza en el rellano del cuarto piso de la escalera donde vivían, situada en la calle Mas d'en Gras del barrio de Miramar de Vila-seca. Después, el hombre se suicidó en el interior de la vivienda con la misma arma.