RAMÓN FERRANDO VALENCIA
El Tribunal Superior de Justicia deberá resolver ahora sobre si un jurado juzga el asalto al chalé de los Ferri en el que murieron dos atracadores. El juicio se tenía que haber celebrado a principios de septiembre, pero la Audiencia de Valencia suspendió la vista al entender que debía juzgarlo un tribunal del jurado. El magistrado encargado del caso en el tribunal del jurado anunció ayer a las partes que no tiene clara la competencia y va a elevar una cuestión al TSJ para que resuelva. El problema es que cuatro acusados de nacionalidad colombiana llevan tres años y cuatro meses encarcelados por la causa y faltan ocho meses para que venza el plazo máximo de prisión provisional. La legislación española establece que una persona no puede estar más de cuatro años en prisión provisional. Fuentes próximas al caso explicaron ayer que si el asunto se dirime finalmente en el tribunal del jurado es probable que pase más de un año antes de la celebración de la vista. La clave es que el caso debería volver al juzgado de Instrucción por cuestiones formales antes del juicio.
La juez de Primera Instancia e Instrucción número dos de Xàtiva dio por concluido en noviembre de 2008 el sumario por el asalto al chalé de los Ferri y trasladó la causa de la Audiencia de Valencia para que abriera juicio oral con el dueño de la vivienda, Francisco Ramírez, como procesado por dos delitos de homicidio.
El caso ya acumulaba retraso. La juez de Xàtiva no procesó en un primer momento a Francisco Ramírez, pero la Audiencia le ordenó que lo incluyera en la causa.
En el asalto presuntamente participaron once personas. Según el fiscal, Francisco Ramírez fue sorprendido en el salón de su casa por unas cinco personas que le maniataron junto a su mujer mientras el resto de ladrones vigilaban fuera. Dos asaltantes ordenaron a Ramírez que les abriera la caja fuerte. La víctima del robo logró coger una pistola que guardaba bajo el colchón y disparó a dos de los asaltantes. El fiscal no acusa a Ferri porque considera que actuó en legítima defensa.Sin embargo, la familia de los asaltantes fallecidos sí que piden su condena.