Ona dejó una hija en su país para venir a España. La mujer está divorciada en Lituania y vivía en la absoluta indigencia en Valencia. La víctima tenía en su país de origen dos hermanos y una madre con problemas de salud. Las autoridades creen que Ona carece de familiares en España. Una trabajadora social estaba siguiendo su caso y tratando de localizar a la familia.
La semana pasada, según las mismas fuentes, las autoridades pudieron confirmar la identidad de los hermanos que viven en una población rural. Los familiares no hablan español. El cuerpo de la mujer permanece en el Instituto de Medicina Legal en la Ciudad de la Justicia de Valencia a la espera de que la familia lo reclame.
El último domicilio conocido de Ona está en el barrio valenciano de Malilla. Las personas que lo ocupan son inmigrantes de origen pakistaní que no llegaron a conocerla porque sólo llevan dos meses en el inmueble.
El novio de la mujer estuvo viviendo hasta hace unos meses en un piso alquilado junto al nuevo cauce de Valencia. Los propietarios de la vivienda aseguraron que nunca causó ningún problema.