M. ARRIBAS SAGUNT
El silencio reina ya en todos los negocios del empresario saguntino, Rafael Rubén N. C., detenido hace unas semanas y acusado de liderar la red de narcotraficantes más importante que se ha desmantelado en España durante los últimos años. La Audiencia Nacional ha iniciado una investigación por blanqueo de capitales.
Su firma de transportes del polígono de El Ventorrillo sigue precintada por la policía y a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional. Su centro de estética del Port de Sagunt también tiene las persianas bajadas y el selecto restaurante Orana María acabó por cerrar sus puertas poco después de que las noticias de todos los medios de comunicación "tambalearan" la cocina con el anuncio de que el dueño del local había sido apresado por vender droga supuestamente incluso a los poderosos clanes gallegos.
Este arresto cayó como un mazazo sobre la mayoría de los empleados y dejó lleno de incógnitas su futuro. Algunos hasta han llegado a ir a preguntar a la Policía Nacional qué sería de su trabajo y su salario, si bien desde la comisaría del Port de Sagunt sólo han podido remitirles al juzgado.
Un yate en plena crisis
Idéntico camino siguieron empresarios que tenían cuentas pendientes con Rafael Rubén N. C., el saguntino de 34 años que pilotaba motos de agua y, en plena crisis, presumía de haberse comprado un yate valorado en 3 millones de euros o se paseaba en coches de lujo, entre ellos, un Lamborghini, un Porsche y un Maserati.
Pese a todo este ambiente de incertidumbre, una trabajadora del restaurante aseguró a preguntas de Levante-EMV que el local había cerrado en octubre por vacaciones porque, al trabajar en agosto, ya lo habían previsto así desde hace tiempo. Respecto a cuándo se volvería a abrir, declinó dar más explicaciones.
Precisamente, la fachada del Orana María sufrió una pintada a principios de esta semana donde se podía leer claramente "Narcos fuera". El texto fue borrado rápidamente ese mismo día, a pesar de que el local ya estaba cerrado al público.
El juez de instrucción de la Audiencia Nacional que lleva el caso mantiene el secreto sobre el sumario. Además, se prevé que esta situación no variará hasta que la policía concluya la investigación de banqueo de capitales a toda la red.
Tras la detención inicial de 29 personas -en su mayoría de nacionalidad colombiana-, 17 de ellos ingresaron en prisión después de prestar declaración en los juzgados de Sagunt y Valencia. El resto quedó en libertad, entre ellos, algunos vecinos de Sagunt dedicados a negocios de distinto tipo.