EFE SANTOÑA
Dos hombres y una mujer fueron asesinados ayer por la mañana en Santoña (Cantabria), tras ser acribillados a tiros cuando se encontraban en una furgoneta a pocos metros del penal de El Dueso. Al parecer, un hombre se acercó al vehículo disparado contra ellos para huir después en un coche de gran cilindrada, en el que le esperaba un cómplice.
Los dos hombres muertos en el tiroteo tenían antecedentes penales, por lo que la Guardia Civil baraja, como primera hipótesis, que el crimen haya sido cometido por un ajuste de cuentas, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria.
De hecho, uno de los fallecidos a tiros es Tomás Ruiz Fernández, un conocido delincuente que cumplía condena por cuatro homicidios cometidos en el barrio santanderino de Cueto y en Mogro en 1986, según fuentes cercanas al caso.
Ruiz Fernández, de 55 años, más conocido como "Tomasín", estaba recluido en El Dueso, tras haber sido condenado como autor de dos delitos de asesinato y otros dos de homicidio por la Audiencia de Cantabria a penas que sumaban 88 años de prisión. "Tomasín" estaba fuera de la prisión de Santoña gracias a un permiso, pero no había regresado en el plazo establecido.
Los dos primeros crímenes por los que fue condenado Ruiz Fernández los cometió el 2 de febrero de 1986: la prostituta María Violeta Puente González, con la que estaba resentido, y un amigo
Huyó con un cómplice
La furgoneta, una Renault Traffic de color blanco, con los cristales tintados, estaba parada en el arcén a unos 150 metros de los muros de la prisión. A las 9:40 horas se detuvo junto a ella un vehículo de gran cilindrada en el que viajaban dos hombres; uno de ellos se bajó del coche y disparó contra los tres ocupantes de la furgoneta mientras el otro le esperaba dentro. El asesino regresó al coche después de tirotearles y huyó junto a su acompañante.
Las tres víctimas vivían en Santander. La mujer, que no estaba fichada, tenía 45 años y los hombres, T. R. F. e I. C. L., de 55 y 43 años, respectivamente, tenían antecedentes penales.
La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Santoña, que se ocupa del caso, decretó el secreto del sumario, después de ordenar el levantamiento de los cadáveres. Los tres cuerpos fueron trasladados al tanatorio del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander, alrededor de las 12.30 horas de la mañana.