IGNACIO CABANES VALENCIA
Por una simple bicicleta se metió en la boca del lobo. Eso fue lo que le ocurrió a una joven de 23 años, víctima de una agresión sexual, cuando el pasado jueves entró en la chabola donde reside su presunto agresor, para intentar recuperar una bicicleta que éste le había robado. Según el testimonio de la joven, una vez dentro, el presunto delincuente la forzó a mantener relaciones sexuales y la drogó para que ésta no ofreciera resistencia.
La policía nacional detuvo el pasado viernes al sospechoso, un joven, de 21 años, que ya ha sido puesto a disposición judicial acusado de un delito de agresión sexual. Tras prestar declaración fue puesto en libertad con cargos y el juez le impuso una orden de alejamiento, a la espera de juicio.
Los hechos ocurrieron a las seis de la tarde del pasado jueves en la plaza Manuel Sanchís Guarner de Valencia. Según parece, la joven presenció cómo un hombre le robaba su bicicleta y escapaba subido en ella. La víctima salió corriendo tras el delincuente. A pocos metros de allí vio cómo el ladrón se ocultaba dentro de una chabola.
Armada de valor o simplemente por ingenuidad, la joven entró en la rústica vivienda del delincuente. Una vez dentro, el sospechoso la tiró al suelo y abusó sexualmente de ella. Para que no ofreciera resistencia le hizo tomar una droga que la dejó adormecida, según el testimonio de la víctima.
Un testigo de los hechos corroboró la versión de la joven, que consiguió huir tras recobrar el conocimiento. Esa misma noche acudió a una comisaría de Valencia a presentar una denuncia por lo sucedido.
La joven fue remitida a un centro hospitalario donde le realizaron una exploración que confirmó que se trataba de una violación consumada. La policía detuvo al sospechoso al día siguiente.