EFE PARÍS
André Bamberski, el "padre coraje" francés, asumió el secuestro y traslado ante la justicia gala de un médico alemán condenado en Francia por el asesinato de su hija y que Berlín se negaba a extraditar. "Me siento aliviado, en paz conmigo mismo, he cumplido la promesa que le hice a mi hija en la tumba", aseguró Bamberski en una entrevista al diario Le Parisien.
El "padre coraje" confesó estar detrás del secuestro y traslado a Francia del médico alemán Dieter Krombach, condenado en Francia en 1995 a 15 años de cárcel por el asesinato de Kalinka Bamberski en 1982. Pese a esa condena, la justicia alemana negó la extradición porque sus tribunales archivaron el caso, lo que llevó a Bamberski a dedicar su vida a buscarlo.
"Desde hace 30 años he dedicado mi existencia a esta búsqueda, sacrificando mi vida profesional y personal", aseguró. Temeroso de que el delito prescribiera en Francia, algo que ocurrirá en 2015, Bamberski confesó haber contratado a alguien para que secuestrara a Krombach y lo entregara a la justicia gala.
El fin de semana, llamó al tribunal de Mulhouse para decir que el médico se encontraba, amordazado y esposado, en las proximidades. Krombach fue hallado el domingo con visibles señales de violencia. Se enfrenta a una pena de hasta 10 años. Mientras, las autoridades buscan a los autores del secuestro.