M. PÉREZ GANDIA
Salvador A. E., el gandiense que protagonizó una fuga de película en 2001 de un penal de Lurigancho, en Perú, no será extraditado para continuar cumpliendo la pe?na en ese país. Así lo ha decidido la Audiencia Nacional en una sentencia dictada el lunes y dada a conocer ayer por su abogado, Javier Reig.
El preso fugado de Perú cumplía una condena de diez años por tráfico de drogas y, ante las condiciones infrahumanas en las que vivía en la cárcel así como los supuestos errores cometidos por las autoridades que motivaron su encarcelamiento, Salvador optó por huir de la cárcel y regresar a España.
Su fuga, considerada una burla pa?ra Perú, dio la vuelta al mundo. Tanto, que las autoridades simula?ron que había sido comido por sus compañeros para ocultar la hui?da. Algún periódico peruano lle?gó a titular "Se papearon reo español a la paella", recordando que otros presos que habían inten?tado fugarse habían sido descuartizados y puestos en una olla grande de uso común.
Incluso la entonces presidenta del Congreso peruano, Martha Chávez, explicó en una comparecencia pública que Salvador "había sido descuartizado y objeto de canibalismo de otros presos por un ajuste de cuentas".
Nada de eso ocurrió. Salvador llegó a Gandia tras dos meses y 14 días de huida. Una vez en España pidió cumplir la condena en una cárcel de aquí y no ser extraditado.
La Audiencia Nacional acordó en 2006 devolver a este gandiense a Perú a petición de las autoridades de aquel país. Pero Salvador no estaba conforme y su abogado inter?puso un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional que estimó la demanda del gandiense y declaró nula la sentencia devolviéndola a la Audiencia Nacional. Ahora, la sala de lo Penal ha acordado que no ha lugar a conceder la extradición solicitada por la República del Perú y que se le permitirá cumplir la pena en una cárcel del territorio español.