T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
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El presunto autor material del asesinato del capo de la mafia de la droga colombiana Leónidas Vargas, muerto de cuatro tiros en enero pasado cuando estaba ingresado en el Hospital Doce de Octubre de Madrid, fue detenido cuatro meses después del crimen tras saltarse un control policial en Benidorm, pero el juez de guardia lo dejó libre porque en ese momento aún no se sabía que era el sicario que había apretado el gatillo, según ha podido saber Levante-EMV de fuentes de toda solvencia.
El presunto asesino a sueldo, Johnatan Andrés O., de 24 años, fue arrestado de nuevo ayer en al aeropuerto de Barajas, en Madrid, bajo la acusación de haber dado muerte a Vargas, un hombre de confianza de Pablo Escobar, el que fue durante años jefe absoluto del todopoderoso cartel de Medellín. De hecho, Vargas era el narco número 19 en la lista de los más buscados de su país, hasta que fue detenido en Madrid por la introducción de 513 kilos de cocaína oculta entre piñas, que entraron en un contenedor por el puerto de Valencia el 25 de julio de 2006. El resto de su banda continúa a la espera de juicio.
Su ejecutor -el séptimo y último detenido por la muerte de Vargas, conocido como El Viejo y El rey del Caquetá- había sido apresado ya en territorio español a primeros de junio. Fue en Benidorm, después de que saltara un control policial a la entrada de la ciudad, cuando acababan de salir de la autopista. Johnatan Andrés y sus tres acompañantes estuvieron a punto de atropellar a los policías, que salieron en su persecución.
Tras recorrer varias calles, se estrellaron y fueron detenidos. Por el camino, había ido arrojando munición y un paquete que al parecer contenía cierta cantidad de estupefacientes. Además, los agentes de la comisaría de Benidorm que detuvieron a Johnatan encontraron entre su ropa un revólver con el tambor lleno de cartuchos.
Todos ellos pasaron a disposición del juzgado de guardia de Benidorm y, al menos en el caso de Johnatan, el magistrado lo dejó en libertad a la espera de juicio. En ese momento, estaba acusado de un delito de tenencia ilícita de armas y munición, además de atentado y desobediencia a la autoridad, pero los investigadores de Homicidios de Madrid aún no lo habían identificado como el supuesto ejecutor de El Viejo.
Eso sucedería apenas quince días más tarde, gracias a las declaraciones de los otros seis detenidos por el crimen. De hecho, hasta le 15 de julio no se decretó la orden de busca y captura europea contra Johnatan por el asesinato de Vargas en el Doce de Octubre.
Tal como publicó en enero este diario, los 513 kilos de cocaína que importó la organización de El Viejo son precisamente el cargamento del que dos policías robaron 20 kilos en el patio de la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Ambos fueron juzgados y condenados por aquél robo.