VORO CONTRERAS MANISES
Remedios, la mujer de 75 años que fue encontrada muerta el viernes en su casa de Manises tras declararse un pequeño incendio en el comedor, había recibido el jueves el alta de un hospital en el que había estado ingresada varios días tras ser operada del corazón. Según explicó ayer su yerno, Vicente Bordes, los médicos le habían colocado un marcapasos y la mujer estaba muy débil, lo que quizá contribuyó a que no pudiese escapar de las llamas y el humo que afectaron a parte de su pequeño piso entre la noche del jueves y la madrugada del viernes.
Bordes fue una de las primeras personas en encontrar el cuerpo sin vida de Remedios, tras ser alertado por su esposa Robledo. Según relató ayer, el jueves, tras abandonar el hospital, la hija de la fallecida había dejado a su madre en la casa, dónde le había dado de cenar y le había acostado.
Al día siguiente volvió para prepararle la comida y al entrar al piso situado en la última planta de una finca de la calle Miguel Suria, vio una gran cantidad de humo, por lo que en seguida llamó por teléfono a su marido y a su hijo.
Fueron ellos los que descubrieron el cadáver de Remedios, tendido entre un aparador y un sofá totalmente quemado. Cerca de allí, según Bordes, había una estufa de gas y una caja de cerillas encima de la mesa. Fueron unos obreros que trabajaban en la fachada del edificio que avisaron a la policía de lo sucedido.
La mujer apenas tenía unas pequeñas quemaduras en la cara, por ello su familia cree que la septuagenaria perdió la vida tras resultar asfixiada por el humo, más que por las quemaduras provocadas por el fuego.