V. CONTRERAS/EFE VALENCIA/ALICANTE
Como antiguos piratas que encontraban escondite para sus barcos en islotes caribeños, como ladrones decimonónicos que cambiaban de nombre y de vida en las colonias tropicales, diez fugitivos británicos habían hallado en las anónimas urbanizaciones de la Costa Blanca alicantina, confundidos entre miles de compatriotas, un lugar perfecto para esquivar al poderoso brazo de la ley.
Y lo estaban logrando hasta que el pasado año se puso en marcha la Operación Captura 2, un proyecto conjunto de la fundación "Crimestoppers", la Serious Organized Crime Agency (SOCA, organización británica dedicada a la lucha contra el crimen organizado), la Embajada británica en Madrid y el Gobierno español.
En noviembre de 2008 se difundió un listado de los diez delincuentes del Reino Unido más buscados que, según los servicios de inteligencia británicos, podrían hallarse en Alicante de incógnito, y doce meses después ya han caído siete de ellos.
Los primeros arrestos se produjeron en Benissa a las pocas horas de la difusión de la campaña, donde fueron detenidos Anthony Kearney, de 43 años y buscado por extorsión y delito de estafa, y Donna McCaffey, de 42 y acusada de fraudes a bancos, ambos nacidos en Escocia y pareja sentimental. Una llamada anónima alertó a la Guardia Civil de la presencia en un chalé de la urbanización Montemar de esta localidad de la Marina Alta de dos de los 10 delincuentes más buscados en el Reino Unido.
Tras ellos cayeron Alan McDonald Gordon, nacido en 1962, acusado de traficar con heroína y cannabis en Escocia y que fue atrapado en Mallorca; Andrew Alderman, de 1959, condenado a diez años de prisión por agresión sexual y violación de una menor y que se entregó a la policía en Madrid; y Dennis Hunter, nacido en 1950 en Hungría y acusado de estafar a la Hacienda Pública unos 310 millones de euros.
Los más recientes son, el pasado junio, Andrew Mark Snelgrove, acusado de intento de asesinato con lesiones provocadas por arma blanca y posesión de arma de fuego con intención de matar, y en septiembre a Thomas Cochran, nacido en 1958 y acusado de importar drogas en Escocia.
De la lista, quedan por localizar Adam Hart, acusado de implicación en una trama de cocaína; Dean Lawrence Rice, condenado por un delito de secuestro; y Shashi Dhar Sahnan, acusado de introducir heroína en el Reino Unido.