T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
La policía ha localizado y detenido en una vivienda de Canals a un hombre de 46 años y nacionalidad rumana a quien su país buscaba desde hacía casi cinco años por traficar con personas y esclavizarlas. Muchas de ellas, según informó ayer la policía, eran menores de edad.
La detención fue practicada el jueves por la tarde por agentes de la Unidad contra las Redes Inmigración y Falsificación (Ucrif) de Valencia, en cumplimiento de una euroorden emitida recientemente por Rumanía.
El ahora arrestado, que únicamente tenía antecedentes en su país, residía en un piso de la calle La Parra, en Canals, lugar donde fue apresado. Día y medio después, fue trasladado en un furgón de la Guardia Civil al Juzgado Central de Guardia de la Audiencia Nacional, organismo competente para recibir y tramitar las órdenes de extradición que emite cualquier país extranjero.
Según ha podido saber Levante-EMV, la policía rumana buscaba desde hacía años al ahora detenido, a quien imputa tráfico de seres humanos, asociación ilícita y tráfico de menores para su explotación laboral, delitos que pueden suponer en su país una condena de hasta veinte años de cárcel.
Según la información recabada en su momento por la Justicia rumana, el detenido en Canals formaba parte de una organización criminal asentada en Pecica, una pequeña ciudad próxima a Timisoara y a la frontera con Hungría.
Desde allí, la red captaba bajo engaño -les prometían buenos trabajos con salarios altos- a hombre, mujeres y adolescentes, a quienes trasladaba a España tras cobrarles una fuerte suma de dinero. Una vez en nuestro país, y sin documentación de ningún tipo, les hacían trabajar en condiciones infrahumanas, con sueldos irrisorios y en puestos que no tenían nada que ver con las promesas realizadas en Rumanía.
El acusado era reclamado por el Juzgado de Instrucción Central número 6 de la Audiencia Nacional, ya que fue éste quien tramitó la orden europea de detención que envió Rumanía meses atrás.