TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
El fiscal exigirá el pago de una multa de más de 500 millones de euros a los cinco procesados por introducir, en noviembre de 2007, tonelada y media de cocaína por el puerto de Valencia, operación que fue abortada por Aduanas.
Según el escrito de calificación fiscal al que ha tenido acceso Levante-EMV, los cinco encausados -hubo seis detenidos, pero uno de ellos se encuentra en paradero desconocido- afrontarán penas que suman 57 años de cárcel por la importación de ese cargamento, uno de los mayores de cuantos se han detectado en el recinto portuario valenciano.
La Fiscalía, basándose en las investigaciones realizadas en su momento por Aduanas, afirma que los acusados crearon un entramado empresarial para utilizarlo como pantalla para dar cobertura legal a su verdadera actividad: "la introducción de cantidades importantes de cocaína".
Así, crearon o compraron distintas sociedades, diseminadas por Onda, Burriana, Ontígola (Toledo), Arganda del Rey (Madrid) y Tarragona, y planearon camuflar la cocaína en cargamentos de piña en latas. Para disimular la actividad delictiva, decidieron crear una red de venta real y buscaron a un comercial en apuros -un hombre "recién separado y arruinado" que accedió a entrar en el negocio-, quien llegó a ofrecer a 0,90 euros el kilo de piña a cadenas de alimentación, lo que, además, les dejaba un margen de 0,50 por kilo.
El contenedor que en el que viajaron los 1.500 kilos de coca salió del puerto de Veracruz, en Méjico -país en el que podría encontrarse el sexto presunto implicado en la trama- y llegó al de Valencia el 21 de noviembre de 2007. Cuando el servicio de análisis de Aduanas revisó la documentación del contenedor, c0menzaron las sospechas: la empresa importadora, ubicada en Ontígola, había recibido dos cargamentos de piña anteriores, pese a que sólo llevaba seis meses en funcionamiento. Además, la firma estaba ubicada en un "nido de sociedades" en el que había inscritas más de 400 mercantiles, por lo que Aduanas decidió registrar más a fondo el envío.
El escáner dio la clave en la mañana del 27 de noviembre. Tras hora y cuarto de revisión, detectaron el primer bote con cocaína, lo que dio pie a solicitar al juzgado de guardia de Valencia una autorización para requisar la droga, sustituirla y detener a quien fuese a recoger el contenedor. Gracias a ello, funcionarios de Aduanas lograron detener a seis personas en los días siguientes, tras seguir al camión que trasladó el contenedor desde el puerto de Valencia hasta la nave de Ontígola. Cinco de ellas serán juzgadas en breve en la Audiencia de Valencia.