La psicóloga que trata a la niña en España, Amparo Santaolaya, que compareció como testigo pese a que no estaba incluida en la lista inicial, relató un encuentro entre Innes y su hija en 2005 que ella misma presenció . "Literalmente, Victoria se quedó paralizada, rígida, al verle". "Fue incapaz de moverse. No pudo hacer nada", explicó Santaolaya, quien por orden del juez no pudo testificar en calidad de psicóloga y por lo tanto se limitó a relatar la reacción física que tuvo la menor cuando se encontró con su padre en los pasillos de un tribunal español. En su testimonio añadió que cuando vio a su padre acercarse, la niña agarró con fuerza la mano de su madre y la de su abuelo y sólo decía "vámonos, vámonos" y "papá malo, papá malo".