T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
La policía nacional detuvo esta semana a un vecino de Paterna acusado de intentar atropellar a una multitud que le había echado de una barriada de Burjassot horas antes, tras acusarle de haber mirado a una menor con ojos lascivos. Cuando regresó, lo hizo armado con una escopeta, pero los vecinos lo rodearon y se la quitaron. Al verse derrotado, trató de arrollarlos. Acabó lesionado, detenido y con una orden de alejamiento.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes, cuando el ahora detenido estaba en la plaza Nou d'Octubre de Burjassot, y varios familiares de una niña le increparon acusándole de haberla mirado con intenciones sexuales. Tras la riña, le obligaron a irse de Burjassot.
Lo rodearon y lo desarmaron
Horas más tarde, regresó a bordo de su coche de nuevo. Al verlo, una multitud lo rodeó y volvió a increparlo. Incluso le hicieron bajar del vehículo y le quitaron la escopeta que llevaba. El hombre se libró de sus oponentes y regresó al coche. Arrancó y se alejó unos cien metros.
En ese momento, hizo un giro brusco, enfiló a la gente congregada en la calle y aceleró bruscamente dirigiéndose hacia ellos a toda velocidad.
Un vecino tuvo tiempo de cruzar su automóvil en la calle, por lo que el sospechoso acabó estrellando su turismo contra el lateral del otro.
En ese momento, la muchedumbre rodeó el coche, le hizo bajar y le agredió, para, a continuación, llamar a, la policía. El supuesto agresor fue detenido por agentes de la comisaría de Burjassot y entregado en el juzgado de guardia bajo la acusación de los delitos de amenazas graves, daños y contra la seguridad del tráfico. El juez decretó su libertad, aunque le ha impuesto una orden de alejamiento. La policía permanece en alerta para evitar que el acusado regrese a Burjassot, lo que podría derivar en un serio conflicto entre los clanes implicados.