R. LAGUNA VALENCIA
"Quién y por qué mató al tesorero de La Purísima de Ontinyent es lo que no ha quedado esclarecido". Ésta fue la conclusión del abogado de la defensa, Pedro Nácher, que ayer pidió de nuevo ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Valencia la absolución de Isidoro M. E., lotero de esta asociación, que ha sido juzgado por un delito de homicidio y otro de simulación de delito. El fiscal pide 12 años y medio de cárcel.
El abogado de la defensa alegó ante el tribunal en sus informes que, tras varias sesiones de juicio, faltaba la "prueba de cargo" y recordó que el primer imputado por el crimen de Roberto Conejero fue otro hasta que cambió la línea de investigación. El letrado Pedro Nácher recordó aquí la presión mediática, comparándolo con el caso Wanninkhof, e insistió en que a Isidoro M. E. "se le ha incriminado por el hecho de no haber muerto durante la agresión que sufrió".
El acusado, que nunca ha admitido su participación en la muerte del tesorero de la Asociación de Fiestas de la Purísima de Ontinyent -ocurrida el 16 de diciembre de 2003-, también se negó a declarar durante el juicio e incluso ayer declinó hacer uso de la última palabra.
Isidoro M. E. denunció, dos días después de la muerte del tesorero, que "alguien le había agredido con una piqueta" que tenía en la trastienda de su almacén y le había robado un sobre con 3.400 ó 4.300 euros, además de nueve u once series de décimos de lotería. La fiscal también le acusa de haberse lesionado él mismo o con ayuda de un tercero.