EFE/LEVANTE-EMV.COM
Los doce españoles supervivientes del naufragio ayer de un barco de submarinismo en las costas egipcias del Mar Rojo, en el que desaparecieron dos españoles, están hoy a la espera de terminar los últimos trámites burocráticos antes de volar a El Cairo.
La mayoría ha tomado pastillas para conciliar el sueño, unos han logrado dormir del tirón, otros apenas han pegado ojo y alguien asegura haber tenido pesadillas.
Luis Miró y otro de los supervivientes, que sólo quiso identificarse con sus iniciales, A.D., todavía cojean por los golpes sufridos durante el hundimiento del barco.
A.D. muestra uno de sus dedos del pie amoratados y asegura que cree que lo tiene roto.
Mientras hoy terminan los papeleos, continúan las operaciones para localizar los cuerpos de Israel Pérez y Maria Lourdes González que ayer desaparecieron al hundirse el barco cerca de la costa de esta población turística del sur de la península del Sinaí.
Las labores se complican porque, según se cree, los cuerpos de los dos turistas de Valencia, que practicaban el submarinismo, se encuentran dentro del barco, a centenares de metros de profundidad.
Algunos de los supervivientes de la tragedia relataron esta mañana que anoche fueron a reconocer algunas maletas encontradas por los equipos de rescate, pero aseguraron que eran cosas sin importancia.
Jorge Sánchez insiste en negar la primera versión dada a conocer por autoridades egipcias y que apuntaban a que el oleaje y el viento podían haber sido los causantes del hundimiento.
"No había ni olas, ni viento", sentencia Jorge Sánchez, aportando una versión que todos corroboran.
Todavía no saben qué va a pasar con el seguro o quién es el responsable último de lo que ha ocurrido, teniendo en cuenta las contrataciones originales y las sucesivas subcontrataciones.
Once de los submarinistas se conocían a través del club de buceo de Javea Dolphins. Se pusieron en contacto con la empresa Turing Buceo de Granada, que fue la encargada de organizarles el viaje. A esta empresa también habían acudido, por separado, Gorka Rotaeche y una pareja de catalanes que prefiere no identificarse.
Según los mismos miembros del grupo de turistas, Turing Buceo contrató en Egipto, a su vez, los servicios de Hallo Travel, y aquí se pierde la pista. El responsable de esta empresa, contactado por Efe, asegura no saber a qué club de buceo pertenecía el barco hundido.
Hoy, todavía tienen que terminar algunas gestiones en Sharm el Sheij ayudados por Yaser Mowad, que actúa como delegado de la embajada en esta ciudad turística de la costa del mar Rojo egipcio, en la península del Sinaí.
Mientras tanto, en El Cairo, la embajada les gestiona unos pasaportes de emergencia para poder sacarlos del país, ya que con el barco se hundieron todos sus equipajes.
Esperan llegar a la capital egipcia la madrugada del sábado y poder regresar a España el mismo sábado o el domingo, aunque comentan que aún no saben la fecha.
"LA TRIPULACIÓN FUE LA PRIMERA EN SALTAR"
Javier Sánchez, el director del centro de buceo "Dolphins" de Xàbia (Alicante) al que pertenece la pareja desaparecida en aguas próximas a las costas de Egipto, ha iniciado hoy viaje hacia ese país para conocer cómo se desarrolla el rescate y recabar información sobre las causas del accidente.
Sánchez, que también es padre de uno de los supervivientes del accidente de barco, ha explicado en el aeropuerto de Manises que primero irá a El Cairo, donde está su hijo, para ver cómo están los trámites y ayudar al resto de buceadores, y luego se desplazará a Sharm el Sheij, el lugar del siniestro, para ver cómo se trabaja.
Ha indicado que las últimas noticias que tiene es que ayer por la noche se paró la búsqueda de los dos valencianos y que se iba a retomar hoy, y ha explicado que el pasado domingo estuvo allí con otro barco y vio la embarcación que ha sufrido el accidente, que al parecer estaba "en perfectas condiciones".
"No sabemos exactamente cuál ha sido el problema que ha podido ocasionar esta desgracia", ha explicado Sánchez, quien ha añadido que los viajeros se quejaron de que el barco navegaba "un poco escorado", pero la tripulación les dijo que "no había problemas "y salió del puerto "sin ninguna novedad para empezar el día de buceo".
Según le han explicado, "empezó a salir agua por los váteres", a inundarse el barco y "todo el mundo" salió corriendo, "tampoco dio tiempo a más", y ha añadido que, por lo visto, los miembros de la tripulación fueron "los primeros que se tiraron al agua y pasaron un poco de los clientes", quienes se ayudaron entre ellos para salir.
En su opinión, a los dos valencianos desaparecidos "no les dio tiempo a salir" del barco, pero sus compañeros no tienen "muy claro" lo que pasó, "porque por lo visto se hundió muy rápido" y hubo gente que saltó incluso cuando el barco ya se estaba hundiendo.
Ha explicado que contaban con dos guías españoles del centro de buceo que estaban allí con ellos y ha asegurado que no han tenido "ningún problema" en ninguno de los seis viajes en los que han participado a este "sitio de buceo a nivel mundial" al que "van muchísimos grupos" de todo el mundo.
"Las condiciones son muy buenas, pero en este caso nos ha tocado", ha lamentado Sánchez, quien ha agregado que "normalmente todos los barcos tienen mucha seguridad y tienen guías" y ha insistido en que no ha sido un accidente de buceo.
Ha señalado que, de momento, dan "por desaparecidos" a los dos valencianos, porque tampoco tienen "la certeza de que se quedaron en el barco", que se hundió "en una zona muy amplia", de forma que si no se quedaron dentro "pueden estar en cualquier sitio", y además hay muchas embarcaciones que les están buscando.
La esperanza "es lo último que debemos perder", ha explicado Sánchez, quien espera que los supervivientes puedan volver el domingo a España, una vez se consiga solucionar todo el "papeleo", ya que han perdido toda la documentación y hay que hacerla de nuevo, para lo que cuentan con la colaboración de la Embajada.