Jorge Sánchez, superviviente del naufragio y responsable del club de buceo Dolphins, aseguró ayer que "nadie nos dice qué ha pasado, no nos dan respuestas". Sánchez, que acompaña estos días a los padres de Israel y María Lourdes, asegura que desde hace dos semanas el barco navegaba escorado "y, restándole importancia, nos respondieron que era porque llevaba dos depósitos de agua y uno iba vacío". A ninguno, según Sánchez, les daba buena espina el capitán del barco, además de que veían en él una gran falta de experiencia. Se pusieron en contacto con el turoperador para que lo cambiaran y para que incorporaran un guía español, ya que la comunicación se hacía complicada. "De hecho, la noche que tomamos puerto para recoger al guía fue la que ocurrió el desastre". Lo que más le ha sorprendido a Jorge Sánchez es que recientemente les han contado que ese mismo barco tuvo que ser desalojado hace seis semanas porque comenzó a entrar agua. También en el mar Rojo. Desde su punto de vista, los culpables de este accidente son el capitán del barco, "que en ningún momento dio el may day", y el armador de la embarcación. s. illescas alicante