Un hombre de 28 años y nacionalidad italiana se presentó el pasado 18 de noviembre en la Comisaria del Marítim de Valencia para confesar el robo de 400 bicicletas durante los últimos dos años, como informó en exclusiva Levante-EMV. Según el delincuente confeso, robaba este tipo de vehículos de dos ruedas como único modo de vida, vendiéndolos después a razón de 50 ó 60 euros cada uno, pese a conocer el elevado coste de muchos de ellos. El detenido aseguró en su declaración que la culpa ya no le dejaba vivir y que quería regresar a su país con la conciencia limpia. Durante estos dos años, se embolsó 20.000 euros con este negocio ilegal.