EFE PARLA
La pequeña Aitana, la menor de tres años que falleció el pasado jueves en Tenerife por las lesiones causadas al caerse de un columpio, fue enterrada ayer en el Cementerio Municipal de Parla, de donde es natural su familia, con la presencia de unos trescientos familiares y vecinos de la localidad, quienes apoyaron la inocencia del padrastro de la niña.
Diego P., que fue acusado y detenido en un principio por el informe de un médico de guardia que consideraba que la menor había sido agredida, no asistió al sepelio por encontrarse ingresado en un hospital tinerfeño a causa de una crisis de ansiedad por la situación vivida.
A la entrada al cementerio se podían observar tres carteles con la foto de Diego, bajo la cual se leía en mayúsculas la palabra "inocente" y un mensaje de ánimo: "Estamos todos contigo y siempre tendrás nuestro apoyo. Te queremos. Aitana no te olvidamos".
Por su parte, la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Mercedes Roldós, se mantuvo ayer en sus trece y afirmó que "se actuó conforme a la legislación vigente", a la vez que rechazó pedirle disculpas.
Mientras, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, afirmó ayer que no ve necesario cambiar los protocolos de protección de menores, aunque sí abogó por "aplicarlos con más precisión". El colegio de médicos tinerfeño ha anunciado que, si se demuestra que hubo un error de un facultativo, tomará las medidas necesarias.