M. ARRIBAS SAGUNT
Una bicicleta se convirtió ayer en el vehículo perfecto para que un atracador se diera a la fuga en el Port de Sagunt. El hombre irrumpió en una tienda de edredones sobre las 19, 15 horas, blandiendo una pistola plateada y a cara descubierta. Allí, a base de amenazas, logró hacerse con unos 600 euros que había en el local, según informaron fuentes policiales a Levante-EMV.
El ladrón, de unos 30 años, se dio a la fuga a toda prisa en una bicicleta en dirección a la zona de playa. Sobre su descripción no había ninguna duda: Medía 1,70 centímetros y llevaba un chándal azul celeste y una camisa blanca.
Varias dotaciones de la policía local y nacional patrullaron en su busca, pero al cierre de esta edición había sido imposible localizarle.
El suceso se produjo apenas unos días después de que otra tienda del Port de Sagunt situada en las inmediaciones de la zona de playa hubiera sufrido un atraco similar.
En aquella ocasión, los afectados fueron los dueños de una zapatería de la calle Las Islas y también fue un hombre de mediana edad quien logró su objetivo, después de entrar y empuñar una pistola, también a cara descubierta.
Desde la policía nacional se sospecha, sin embargo, que se trata de personas distintas, ya que algunos detalles de su descripción no coinciden.