Un hombre acusado de estrangular a su mujer con un cargador de móvil se derrumbó ayer ante el jurado popular de la Audiencia de Barcelona y reconoció que mató a su mujer durante una discusión, aunque fue "un accidente", ya que, según éste, al cogerla del cuello para impedir que se subiera al coche, la estranguló con un collar.
No obstante, según el escrito de la Fiscalía, la mañana del 7 de septiembre de 2007, Gerard C. C. abordó de improvisto a su mujer en el garaje del domicilio, en la calle La Fábrica de Partes del Vallés, y la estranguló con el cable del cargador de un móvil sin que ella pudiera oponer ninguna resistencia.
Según relató Gerard C. C., el día de los hechos, día de su cumpleaños, la pareja discutió en el domicilio por un tema del cuidado de la hija de ambos, de siete meses, ya que él estaba en el paro.
El acusado asegura que su mujer "se desplomó" y él pensó que "se había desmayado". Al ver que no se movía, decidió arrastrarla hasta el vestíbulo para esconderla. Poco después, Gerard C.C. se mandó un mensaje de texto desde el móvil de la víctima al suyo, arrojándolo después a un contenedor de basura junto con el collar.
La Fiscalía solicita una pena de 20 años de prisión por un asesinato con alevosía, con el agravante de parentesco. efebarcelona