I. CABANES/EFE VALENCIA/GIRONA
El juzgado de Violencia sobre la Mujer de Paterna impuso ayer una pena de veinte meses de prisión para el hombre acusado de herir con un cuchillo de cocina a su esposa, por llegar tarde al domicilio familiar, situado en Burjassot.
Además, el juez dictó una orden de alejamiento de cinco años, tiempo durante el cual el acusado no podrá aproximarse a menos de 300 metros de la víctima, según apuntaron fuentes cercanas a los hechos.
Al carecer de antecedentes penales y debido a que la pena no supera los dos años de cárcel, la condena de prisión podría suspenderse con una pena alternativa de cursos de rehabilitación para maltratadores.
La agresión se produjo la madrugada del sábado al domingo en la calle Churruca de Burjassot cuando el presunto maltratador agredió a su mujer con un cuchillo de cocina, causándole una herida leve en el abdomen, como informó Levante-EMV en exclusiva.
El condenado por malos tratos, de 61 años, telefoneó al trabajo de su mujer amenazándola con matarla si no regresaba inmediatamente a casa. Debido a su estado de embriaguez durante el forcejeo con su víctima, la mujer consiguió huir y únicamente resultó herida leve en el abdomen.
Pierde el bebé por una paliza
Por otra parte, un hombre de 43 años, fue detenido en Tossa de Mar (Girona) acusado de haber propinado una paliza a su pareja, que estaba embarazada, y como consecuencia de la cual acabó perdiendo el hijo que esperaba. La agresión se produjo el pasado 1 de diciembre, cuando el acusado le asestó una fuerte patada en la barriga a su mujer.