TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
Un adolescente de 16 años de edad se encuentra hospitalizado con quemaduras graves en Valencia tras abrasarse con el agua hirviendo de una olla que calentó al fuego porque no les funcionaba el calentador en casa. Según confirmaron fuentes sanitarias, el accidente doméstico se produjo cerca de la una de la madrugada, cuando el chico estaba solo en casa porque su madre estaba trabajando.
Los hechos sucedieron pasadas las doce y media de la madrugada de ayer, en el noveno piso de una finca del distrito de Saidia, cuando el chico salía de la cocina para dirigirse al baño, con la cazuela llena de agua hirviendo en las manos. En ese instante, el joven sufrió lo que parece ser un ataque epiléptico que le hizo perder el conocimiento y desplomarse al suelo, por lo que todo el líquido le cayó sobre el torso y uno de los brazos. El enorme dolor hizo que volviera en sí y comenzara a gritar pidiendo auxilio desesperadamente.
Los alaridos alertaron a una vecina del octavo piso, quien acudió enseguida a ver qué ocurría. Al percatarse de la gravedad de lo sucedido, la mujer llamó a la policía nacional. Varias patrullas se presentaron minutos más tarde en el domicilio del herido, y solicitaron el apoyo de una ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) al ver el estado en el que se encontraba el adolescente.
Pese al dolor, el chico pudo explicar que se encontraba solo en casa porque su madre estaba trabajando. Agregó que calentó agua en el fuego porque el calentador está averiado y no tienen agua caliente en la casa.
En cuanto a cómo sucedió el accidente, el muchacho, aturdido aún por el ataque sufrido, apenas pudo articular palabra cuando le preguntaron los médicos del SAMU. "No me acuerdo, no lo sé, no me acuerdo", repitió una y otra vez.
Tras aplicarle las primeras curas y protegerle las áreas quemadas -el plexo solar, un brazo y la muñeca-, el equipo sanitario del SAMU lo introdujo en la ambulancia y lo trasladó al Hospital La Fe, en cuya unidad de quemados permanecía ingresado ayer.
Fuentes sanitarias dijeron que en principio el pronóstico es reservado, como ocurre con todos los pacientes que han sufrido quemaduras importantes, cuyo estado no es evaluado definitivamente hasta que transcurren 24 horas desde el accidente y se conoce su evolución y el alcance de las lesiones.
La policía nacional dio cuenta de lo ocurrido al juzgado de guardia de Valencia, que informará, a su vez, a la Fiscalía de Menores.