EFE WASHINGTON
Un jurado de investigación en el estado de Massachusetts acusó el pasado viernes a una mujer de 98 años de matar a su compañera de habitación, de 100 años, tras una discusión en una clínica geriátrica. El incidente ocurrió en septiembre cuando Laura Lundquist mató a la centenaria Elizabeth Barrow tras una discusión por una mesa que Lundquist había colocado junto a una cama en la habitación que ambas ocupaban en la clínica. Barrow se había quejado de que la mesa obstruía su paso hacia el baño de la habitación.
La oficina del fiscal de Bristol, manifestó que Barrow fue encontrada muerta con una bolsa de plástico atada a su cabeza. La autopsia reveló que había muerto por estrangulamiento. Pero el abogado de Lundquist afirmó que en ningún momento su cliente estuvo involucrada en la muerte.