T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
"Realizamos todo tipo de servicios de relax y acompañamiento, y estamos las 24 horas en un piso de lujo. Las travestis más guapas y femeninas de Alicante están aquí. Experiencia en el trato y discreción. El servicio incluye vídeo porno y copa gratis. Salidas a hoteles y a domicilios. Intentamos siempre tener las más hermosas, educadas, simpáticas y complacientes travestis, que harán las delicias de nuestros invitados. Servicio normal: media hora 60 euros; una hora 100 euros".
Es un reclamo real de los que la organización insertaba en páginas de anuncios en internet para captar clientes. Además, contaban con dos páginas "web" que ya han sido cerradas y que remitían a los distintos pisos a través de teléfonos móviles.
La banda no sólo financiaba el viaje de los prostitutos de Brasil a España, sino que incluso daba dinero a las transexuales para medicarse e incluso someterse a una operación de cambio de sexo. Todo ello debía serles devuelto a través del dinero cobrado por los servicios sexuales.
Así, de cada encuentro, el chico se quedaba un 50 por ciento, y el tro 50 por ciento se lo quedaba la red en concepto de alquiler, vivienda y manutención. Pero, del dinero que obtenía el prostituto, debía entregar otro 30 por ciento a la red como pago aplazado por el viaje, las operaciones o cualquier otra excusa.
Las fuentes consultadas por este diario explicaron que en algunos de los pisos, como el de Madrid, donde había 12 chicos el día de la redada, podían obtenerse recaudaciones de 5.000 euros durante las noches del viernes y del sábado, a razón de cuatro servicios, como mínimo, por joven. Y eso, en caso de tratarse de encuentros sin estridencias, porque los extras se pagaban con tarifas mucho más elevadas.