IGNACIO CABANES VALENCIA
Hoy se cumple un mes del naufragio del barco Coral Princess, en aguas del Mar Rojo, en el que perdieron la vida Israel Pérez y Lourdes González. Sus cuerpos todavía no han aparecido y sus familiares dan por hecho que no nunca los encontrarán. "A esa profundidad sus cuerpos se habrán volatilizado por la presión", apuntaba Anastasio Pérez, padre de Israel. No obstante, lo que sí que tienen claro es que no van a ceder ni un ápice en su lucha para que se haga justicia y los culpables de la muerte de sus hijos acaben entre rejas.
Por el momento, según las últimas informaciones comunicadas a la familia por parte del Consulado en Egipto, el armador del barco se encuentra en búsqueda y captura por parte de las autoridades del país. Esta persona es la que supuestamente dio su consentimiento para que la embarcación saliera a navegar, pese a no estar en condiciones de ello. De hecho, apenas 20 días antes había sufrido un golpe contra un arrecife de coral en Hurgada y sólo tenía permiso de navegación hasta el día 23 de noviembre.
Asimismo, el capitán del barco, otro de los presuntos culpables de un delito de homicidio por imprudencia y omisión del deber de socorro, se encuentra todavía detenido en Egipto, así como uno de los tripulantes de la embarcación, según confirmó el Consulado.
Los familiares del matrimonio valenciano solicitan al Gobierno asesoramiento legal. "No pedimos que agilicen los trámites, simplemente que nos faciliten un listado con abogados de confianza que puedan seguir el caso en Egipto", explicó Cristina González, hermana de Lourdes. "Desde que vinimos a España ya no hemos vuelto a saber nada de la investigación", criticó Apolonia Muñoz. "Necesitamos la ayuda del Ministerio del Exterior", apuntó Cristina.
Además, añadieron que existen complicaciones importantes para llevar adelante todo el proceso judicial. Por ejemplo, la denuncia interpuesta en Egipto contra los responsables de la embarcación está escrita a mano en un dialecto del árabe y debe de ser traducida al español.
"Nos han dicho que se está barajando la posibilidad de subir el barco a la superficie, pero pensamos que es para ganar tiempo", confesó Pedro González. "Si no tienen ni papeles en el juzgado cómo van a tener un submarino para investigar las causas del naufragio".