V. CONTRERAS/T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
El hombre cuyo cadáver fue encontrado el sábado por la tarde en un paraje de Favara, murió en otro sitio aún por determinar y después fue trasladado hasta el lugar en el que dos personas de nacionalidad extranjera descubrieron su cuerpo mientras buscaban setas. Por el momento se desconoce si se ha llevado a cabo alguna detención en relación a estos hechos.
No será hasta hoy cuando, tras realizarse la autopsia, se determinen las causas del fallecimiento de este hombre, pero todo parece indicar que el, por el momento, desconocido fue víctima de una muerte violenta y que una o varias personas quisieron ocultar su fallecimiento envolviendo su cuerpo en plásticos y dejándolo detrás de unas zarzas al final de un camino cortado y poco transitado.
Mas claras parecen las circunstancias de la muerte del hombre hallado también el sábado en un paraje de Sellent y por la que fueron detenidas dos personas, junto a una tercera acusada de encubrir los hechos. Según explicaron ayer fuentes de la Delegación del Gobierno, el móvil de la muerte de "El Madrileño" -tal como era conocido en este municipio de la Ribera- ha sido "económico".
A este respecto, varios vecinos de la localidad apuntaron que antes de su desaparición hace unos dos años, una persona relacionada con los propietarios del terreno en el que "El Madrileño" había instalado su caravana le había amenazado en varias ocasiones tras producirse algunos problemas las negociaciones que habían mantenido los dos por la compra de una parte de la parcela.
Lo cierto es que, además de desaparecer el hombre encontrado ayer, también desaparecieron la caravana en la que residía y muchas de sus pertenencias que estaban en esta parcela. Por su parte, fueron los dos arrestados el viernes por el presunto homicidio los que señalaron a la Guardia Civil el lugar en el que fue depositado su cadáver. Según señalaron las fuentes consultadas por este periódico, los huesos de "El Madrileño" estaban desperdigados por la zona, seguramente tras ser desenterrados y movidos por las alimañas.
Y mientras los restos de "El Madrileño" fueron encontrados en arios puntos de un paraje de difícil acceso en Sellent, los del hombre hallado horas después en Favara estaban también en una zona poco frecuentada pero unidos y escondidos en plásticos, tal como publicó ayer en exclusiva Levante-EMV. La Guardia Civil ha tomado declaración a las dos personas que encontraron el cadáver en una zona agrícola y de monte conocida como el Barranc de la Font. Los encargados de trasladar allí el cuerpo eligieron un claro entre los árboles justo en el punto en el que se corta una carretera que conduce a la finca del Fenollar.
Ayer, agentes del grupo de Homicidios de la Guardia Civil volvieron al lugar del hallazgo en busca de más pruebas que les permitan encontrar a las personas relacionadas con la muerte. Mientras, en Favara, las personas consultadas por este periódico mostraron ayer su estupefacción por lo sucedido y descartaron que el cadáver pudiera pertenecer a algún vecino de la localidad. "Si fuera así, nos hubiéramos enterado", afirmaba la propietaria de un bar.