TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
Dos ladrones desvalijaron en la madrugada de ayer el bingo Balcón de Levante de Valencia, de donde se llevaron una fuerte suma de dinero y lotería nacional del sorteo de Navidad valorada en 9.000 euros. Un empleado del local explicó a Levante-EMVque los delincuentes llegaron a bordo de un vehículo sobre las dos y media de la madrugada, según han registrado las cámaras de seguridad del recinto, en las que en ningún momento quedó grabada la imagen de los delincuentes, ya que éstos sortearon constantemente los distintos objetivos.
Tras llegar al muro exterior, uno de ellos saltó y abrió el aparcamiento para que el segundo atracador entrase con el coche. A continuación, forzaron la persiana metálica y la puerta de entrada al bingo a través de un almacén -el único sin sensores de alarma-, después de lo cual accedieron a la oficina abriendo un butrón en el tabique. "En esa estancia reventaron las dos cajas fuertes que había, de donde se llevaron la lotería y unos seis mil euros", según el trabajador. Una vez que acabaron con el despacho, que dejaron "completamente revuelto", según la fuente, rompieron la siguiente puerta para acceder a la sala de bingo, que alberga la caja fuerte principal, que contenía 8.200 euros. "Es la que recoge dinero cada cinco minutos de forma automática", explica el empleado.
Al tratarse de una caja de grandes dimensiones -pesa en torno a los 200 kilos- optaron por arrancarla de su lugar y llevársela, "seguramente con la ayuda de una carretilla".
Antes de irse, los asaltantes, quienes permanecieron unas dos horas en el interior del bingo, cargaron la caja fuerte en el coche y cerraron la puerta de la calle tras de sí para retrasar el descubrimiento del robo.
La alarma no funcionó
Los propietarios del bingo se han mostrado muy molestos porque, "pese al tiempo que los ladrones pasaron en el interior y a los destrozos que hicieron y golpes que dieron, la alarma no saltó en ningún momento". La fuente antes citada matizó que "en la grabación se ve que van reptando por el suelo, pero en varios momentos se pusieron de pie y, aún así, la alarma no saltó", lamenta un trabajador del local.