T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
La crisis económica es un poliedro con suficientes aristas co-mo para terminar salpicando hasta las estadísticas delictivas. La última influencia de la difícil situación económica que ha detectado, en este caso la Guardia Civil, es el inusual incremento de las falsas denuncias a las que ciudadanos ajenos habitualmente al delito recurren en un intento por paliar las estrecheces que acompañan a estos tiempos.
Así, en los últimos tres meses y medio, agentes del instituto armado han detenido, sólo en la provincia de Valencia, a 44 personas acusadas de inventar o agravar un delito en un intento por cobrar la correspondiente indemnización del seguro.
Según las estadísticas policiales, la mayoría de las personas que terminan encartadas por falsa denuncia no habían tenido nunca antes tropiezos con la Justicia. Como ejemplo, dos botones. El lunes, la Guardia Civil detenía en Tavernes Blanques a un hombre de 34 años que había denunciado un supuesto atracado dentro de un centro comercial en el que, según él, le habían robado todo el dinero que llevaba encima. Los agentes demostraron que, en ese caso, el delito nunca había llegado a suceder y que el acusado lo había simulado para cobrar del seguro la cantidad denunciada.
Un hurto convertido en tirón
También el lunes, pero en paiporta, agentes del mismo cuerpo arrestaban a una chica de sólo 18 años que convirtió en un tirón lo que en realidad no había sido más que un hurto. ¿La razón Las pólizas de las compañías de seguros sí pagan los robos con violencia, como son los tirones, o los robos con intimidación, esto es, los atracos, pero en ningún caso los hurtos al descuido. Así, la joven pretendía recuperar el dinero que le habían hurtado denunciando ante la Guardia Civil un falso tirón, pero fue descubierta y acabó encausada.
Fuentes consultadas ayer dijeron a Levante-EMV que las 44 detenciones registradas desde el 1 de septiembre suponen un fuerte incremento respecto al mismo periodo del año pasado y explicaron que "es evidente que esto está directamente relacionado con la mala situación económica que estamos atravesando". La misma fuente recordó, sin embargo, que la simulación de delito es "una mala salida" a los apuros económicos, porque después hay que responder ante la Justicia.