TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
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Los tres hombres detenidos por el grupo de Homicidios de la policía nacional por el asesinato de José Luis Galindo, muerto de un disparo en la cabeza dentro de su coche en Valencia en septiembre pasado, fue tiroteado, al parecer, con el fin de robarle dos kilos de cocaína. Así se desprende de las investigaciones llevadas a cabo por los agentes y que están recogidas en el atestado policial entregado ayer a la jueza instructora, la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia, junto con los tres detenidos, para quienes se ha dictado ingreso en prisión.
Tal como adelantó ayer Levante-EMV, los tres presuntos asesinos fueron detenidos el lunes por la mañana, dos de ellos en Alginet y el tercero, en Valencia. Ese mismo día, los investigadores registraron el domicilio de los tres sospechosos en busca de las pruebas necesarias para incriminarles en la causa. Según las fuentes consultadas por este diario, los registros dieron resultados satisfactorios, ya que los agentes encontraron varias armas de fuego cortas, entre las que podría estar la utilizada en el homicidio. Para ello, las armas serán sometidas a un análisis de balística con el fin de confirmar si entre las pistolas intervenidas está el arma homicida.
Así mismo, tal como publicó este periódico, la policía halló cierta cantidad de droga en al menos uno de los domicilios registrados. Además, los agentes de la Policía Científica requisaron el coche de uno de los detenidos, un Audi -que ayer permanecía estacionado cerca de la Jefatura Superior de la Policía de Valencia- tras hallar evidencias en su interior.
Según la información a la que ha tenido acceso este diario, ninguno de los detenidos tenía antecedentes por tráfico de drogas, aunque las investigaciones policiales han demostrado que ése era, al parecer, su único medio de vida.
Cita en Valencia
El día del crimen, el pasado 17 de septiembre, José Luis Galindo se citó con los ahora detenidos con la idea, al parecer, de cerrar la compraventa de dos kilos de cocaína. Aunque ninguno de los detenidos ha admitido la autoría del crimen, sí han aceptado su relación con los hechos. Durante su declaración ante la policía y ante el juzgado, prestadas ante sus abogados defensores y la fiscal del juzgado, intentaron culparse unos a otros.
Todo apunta a que en esa cita para vender la cocaína, los ahora detenidos decidieron quedarse con la droga y con el dinero, por lo que en un momento determinado, el que viajaba como copiloto encañonó a José Luis, que conducía, y le disparó un único tiro a quemarropa. El proyectil, de calibre pequeño, le entró por el oído derecho y le causó la muerte de forma instantánea. El cuerpo de la víctima quedó semicaído en el asiento del conductor de su vehículo, un Audi A3, que fue encontrado poco después por un testigo casual con el motor aún en marcha y mal aparcado en la calle José Luis García Berlanga, cerca del Oceanográfico. Tres meses después, los presuntos autores del homicidio ya están en prisión.