TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
La policía nacional ha logrado poner coto a una banda que, desde hace un año, ha asaltado al menos a una treintena de empresarios chinos, víctimas que los seis detenidos elegían por dos razones: suelen tener dinero en metálico en casa y pensaban que la mayoría no denunciaría el asalto.
Pero se equivocaron. Los primeros casos fueron detectados hace más de un año en Oviedo y en Gijón, precisamente después de que los asaltados acudieran a una comisaría a denunciar. En todos los casos, las víctimas eran chinas y los ladrones, hombres de tez morena a quienes identificaban en una ocasiones como magrebíes y en otras, como suramericanos, porque sus dificultades idiomáticas les hacían confundir los acentos.
Aún así, el grupo de Robos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Oviedo les puso cara y nombre. Con esos datos en la mano, un juzgado ovetense autorizó una investigación mediante todos los medios tecnológicos necesarios.
Para entonces, el grupo de Robos de Valencia ya estaba sobre su pista. Meses antes, los sospechosos habían abandonado las tierras asturianas en busca de nuevos aires y se habían asentado en Valencia y en Mislata, realquilados en habitaciones de otros inmigrantes ajenos a la trama, desde donde recorrían buena parte del territorio nacional cometiendo los asaltos.
Tras una laboriosa investigación conjunta, los agentes pidieron las correspondientes órdenes de entrada y registro en los domicilios de los seis sospechosos, todos ellos hombres y de origen argelino.
Las detenciones y los registros se llevaron a cabo de manera simultánea el pasado día 18 en Valencia, Mislata y Oviedo, aunque la mayor parte del dinero intervenido lo fue precisamente en el piso del supuesto cabecilla, en Valencia.
Según las fuentes consultadas por Levante-EMV, en el interior del domicilio del presunto jefe fueron requisados 40.000 euros en efectivo, varios miles más en joyas y miles de euros en la moneda china, el yuan.
Los tres detenidos en Valencia fueron trasladados el domingo, día 20, a Oviedo, después de que los jueces de Valencia y Mislata se inhibiesen en favor del que había incoado las primeras diligencias.
En todos los casos, sometían a una intensa vigilancia a las víctimas, controlaban su domicilio y, tras elegir la mejor hora, perpetraban el atraco. Los ahora detenidos creían que el efectivo que los asaltados guardaban en casa era dinero negro, por lo que creían, falsamente, que no denunciarían el robo.
En prisión un ladrón acusado de desvalijar una veintena de bares
Un juez de Instrucción de Valencia ordenó el pasado 24, día de Nochebuena, el ingreso en prisión de uno de los dos ladrones arrestados tres días antes por su presunta vinculación con el robo nocturno de mas de veinte establecimientos, en su mayoría bares de los distritos de Abastos y Patraix. Los dos arrestados, ambos de nacionalidad rumana, habían comenzado a actuar el pasado mes de julio y, aunque de momento sólo se les han imputado en torno a una veintena de asaltos, la policía sospecha que podrían se más de medio centenar. La hipótesis deriva del número de denuncias por asaltos a bares y establecimientos que muestran el mismo modo de operar: todos fueron cometidos en las mismas áreas geográficas, a horas similares y empleando el mismo método: rajar la persiana metálica con una cizalla. En todos los golpes, el objetivo era el dinero de caja registradora, el de la máquina tragaperras y el del expendedor de tabaco.