EUROPA PRESS CASTELLÓN/MADRID
Un hombre salvó el domingo a sus dos sobrinos y a la madre de los niños tras incendiarse una vivienda en Burriana. Los bomberos del parque de Nules, perteneciente al Consorcio Provincial de Bomberos, sofocaron las llamas que se declararon en un segundo piso.
El fuego se inició sobre las 18.00 horas por causas que se desconocen en el interior de una vivienda en la que se encontraban dos niños, la madre de los menores y un tío de los pequeños, quien sacó a su familia del interior de la casa. El hombre tuvo que entrar y salir varias veces hasta sacar a todos los ocupantes.
Cuando llegaron los bomberos al lugar del incendio todos los ocupantes de la vivienda estaban fuera de la casa siniestrada. El hombre fue atendido por los servicios sanitarios, que lo trasladaron hasta el hospital de la Plana y luego hasta el hospital General de Castellón, por haber inhalado humo.
Los niños fueron atendidos por inhalación de humo, mientras que la madre sufrió quemaduras leves y fue trasladada al Hospital de La Plana.
Siniestro mortal en Madrid
Por otro lado, una mujer de 73 años falleció ayer como consecuencia del incendio registrado en su domicilio, ubicado en la calle madrileña de Ricardo Ortiz, en el distrito de Ciudad Lineal, al no poder abrir la cadena de seguridad que bloqueaba la puerta del domicilio, según relató Maria Teresa, una vecina de la víctima.
El suceso se inició en torno a las 5.15 horas en un cuarto piso. Hasta el lugar se desplazaron dos dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid que encontraron a la mujer, de nacionalidad española, en una habitación donde se inició el fuego.
Los bomberos rescataron inconsciente a la mujer que sufrió una parada cardiorrespiratoria, debido a la inhalación de humo, de la que no lograron reanimarla los efectivos de Samur-Protección Civil.
Según explicó la vecina, Amelia García, auxiliar de enfermería jubilada, no pudo salir de su domicilio por culpa de la cadena que aseguraba su puerta desde el interior, porque la tenía "siempre echada" ante las amenazas constantes de robo que sufre el barrio.
De momento, se desconocen las causas del siniestro, que comenzó en el cuarto donde dormía Amelia.