L. C. ALICANTE
Ocultando su rostro y con los dedos vendados por los cortes que sufrió al acuchillar mortalmente al amante de su mujer el pasado martes. Así llegó al juzgado el detenido por el crimen pasional de Alicante. El acusado reconoció ante el juez haber matado de varias puñaladas a Roberto D, de 45 años, en la urbanización Paraíso de la Albufereta en la que residía éste último.
Delante del magistrado volvió a reconocer que estuvo esperando durante largo rato a su víctima, si bien negó que le agrediera por sorpresa y a traición, como sostienen varios testigos. "Fue frente a frente", dijo su abogado, Juan Miguel Gualda, quien defendió que actuó por un arrebato, pues sostuvo que ambos comenzaron a discutir y se enzarzaron en una pelea durante la que se produjo el fatal desenlace. Tras su confesión, el magistrado decretó su ingreso en prisión sin fianza.
El abogado alegó que en el momento de la agresión José Manuel M., de 44 años, se encontraba "ofuscado y obcecado" y opina que su "arrepentimiento espontáneo" es una atenuante a tener en cuenta por la justicia. Además, aseveró que el autor del crimen tenía "mermadas sus facultades intelectivas y volitivas por la ingesta de estupefacientes y alcohol".
Estuvo merodeando por la casa
El crimen ocurrió pasadas las nueve de la noche en los bajos de la urbanización Paraíso, cuando la víctima se disponía a entrar a su casa. Los testigos narraron a la Policía que vieron merodear por la zona a una persona en actitud sospechosa durante un par de horas y después comenzaron a escuchar los gritos de Roberto. Al asomarse vieron al agresor huir del lugar, dejando a escasos metros del lugar del crimen el cuchillo con el que le asestó varias puñaladas.