I. CABANES VALENCIA
Cuatro jóvenes fueron identificados el viernes por la Policía Local de Valencia acusados de un delito de daños por causar destrozos en varios vehículos estacionados en la calle Doctor Serrano por un valor superior a los 400 euros. Los presuntos autores de los daños rompieron varios retrovisores y la luna de uno de los vehículos por puro vandalismo.
Según ha podido saber este periódico, uno de los adolescentes identificados llevaba una defensa extensible, considerada un arma prohibida. Los agentes le requisaron dicho objeto y abrieron diligencias por un delito de tenencia ilícita de arma prohibida.
Este mismo joven se mostró agresivo con los agentes y les insistió en que no sabían lo que hacían ya que, según declaró, es hijo de un inspector de la Policía Nacional de Valencia y si lo detenían se iban a meter en un lío. Además, explicó que la porra que llevaba encima se la había cogido a su padre. Este parentesco no fue confirmado ni desmentido por fuentes policiales consultadas.
Los hechos ocurrieron a las 12.o0 horas del viernes en la calle Doctor Serrano de Valencia cuando los cuatro jóvenes fueron sorprendidos por un vecino rompiendo los retrovisores de varios vehículos estacionados en dicha calle por simple diversión.
El vecino telefoneó a la policía y una patrulla de la Local acudió al lugar. Tras comprobar que algunos vehículos tenían los espejos rotos los agentes observaron que en las inmediaciones se encontraban todavía unos jóvenes que coincidían con la descripción facilitada por el testigo.
Asimismo, cuando los agentes identificaban a los sospechosos, el dueño de uno de los vehículos que había sufrido daños se presentó en el lugar.
Los policías abrieron diligencias por un delito de daños contra los cuatro jóvenes, quienes serán llamados a declarar por el juzgado cuando los afectados presenten la correspondiente denuncia por los daños causados.