EFE PARÍS
Tres hermanas de tres, once y trece años fueron encontradas ayer degolladas entre los restos calcinados de una vivienda de Haguenau, al este de Francia, en el que también se encontró el cuerpo carbonizado del que los investigadores consideran que es el padre de las niñas. Al parecer, todo apunta a que fue el padre de la menores el que asesinó a sus propias hijas y posteriormente prendió fuego a la vivienda.
La Fiscalía aseguró que someterá el cadáver encontrado a un análisis de ADN, aunque todos indicios apuntan a que se trata del padre de las tres víctimas, al que los investigadores consideran como autor del infanticidio y posterior incendio.
Según varios testimonios, los padres de las tres niñas acababan de vivir un "divorcio complicado". De hecho, en agosto 2009, el padre de familia había sido condenado a tres meses de cárcel por violencia contra su mujer.
El fiscal encargado del caso, Claude Palpacuer, afirmó que los investigadores "no descartan ninguna hipótesis" para explicar el crimen, pero que "hay razones para pensar que es el padre" el autor.
Los cuerpos de las tres niñas aparecieron degollados por arma blanca, pero el cuarto cadáver no ha podido ser identificado a simple vista por el grado de calcinación, por lo que se le realizará una análisis de ADN.
Los cadáveres fueron encontrados por los bomberos después de que sofocaran un incendio en la vivienda familiar que, según el testimonio de varios vecinos, se encontraba vacía desde hacía varios meses.
Los testigos aseguran que las niñas habían pasado el día de Año Nuevo junto con su padre, que también celebraba su cumpleaños, en casa de los abuelos paternos en la misma localidad.
El padre tenía derecho de visitar a sus hijas, pero sobre él pesaba una orden de alejamiento de su ex esposa, apuntaron estas mismas fuentes.
Incendio en Nimes
Este hecho se produce un día después de otro incendio grave en Francia en el que murieron cinco personas. El fuego se originó en el apartamento donde se encontraban los cinco fallecidos, en la localidad francesa de Nimes, al sureste de Francia, la madrugada del viernes.
Además de los cinco fallecidos, otras trece personas que estaban en viviendas vecinas resultaron heridas por intoxicación o quemaduras, según precisaron las fuentes consultadas.
El incendio se originó a las cinco de la madrugada por motivos que se desconocen. Un importante dispositivo de bomberos acudió al lugar para sofocar las llamas pero cuando llegaron ya era demasiado tarde, y las cinco personas que se hallaban en el interior del inmueble habían fallecido.