EFE PARÍS
Un grupo de unos diez delincuentes asaltó ayer con explosivos un camión blindado en la localidad de Aubagne, al sureste de Francia, en una espectacular operación que les permitió escapar con un botín de varios millones de euros. Cuando todavía se recuerdan otros robos millonarios en Francia, como el de la prestigiosa joyería parisina Harry Winston, donde los ladrones sustrajeron 85 millones de euros, otro nuevo robo del siglo tiene lugar en tierras galas.
Aunque por el momento se desconoce la cuantía total del dinero sustraído, se trata de un robo profesional y bien organizado que no dejó víctimas ni heridos, según las autoridades que investigan el atraco y que han desplegado un dispositivo de alerta en las proximidades de Marsella para intentar capturar a los ladrones.
"Un comando de una decena de hombres con toda una colección de vehículos ha tomado un furgón de transporte de fondos y ha robado varios millones de euros", explicó a la prensa el fiscal de Marsella, Jacques Dallest.
Los delincuentes lanzaron primero un cohete contra la puerta trasera del vehículo, antes de hacerla saltar con explosivos, según testigos que presenciaron la escena hacia las 8.45 GMT y que relataron que se produjo un intercambio de disparos entre los guardias de seguridad del camión y los asaltantes durante el robo, que duró apenas unos cinco minutos.
Volaron la puerta con explosivos
Los integrantes del comando "abrieron el furgón con explosivos, lo que supone grandes medios", indicó el fiscal de Marsella, quien agregó que se ha encargado la investigación a la policía judicial de Marsella y a la jurisdicción interregional especializada.
Tras el atraco, que se produjo cuando el vehículo se dirigía al Banco de Francia de Toulon, los malhechores se dieron a la fuga en varios vehículos que incendiaron después, para eliminar las huellas.
Según un responsable de la empresa Sazias, propietaria del furgón, el contenido estaba asegurado por 8 millones de euros, aunque los atracadores sólo habrían podido sustraer un máximo de 4 millones, ya que sólo pudieron volar dos de las cuatro cajas fuertes del vehículo, gracias a su blindaje de "doble capa".
Este espectacular robo recuerda a otros grandes asaltos cometidos en los últimos años. Por ejemplo, en diciembre de 2008 la sucursal parisina de la exclusiva firma de joyería Harry Winston, situada en la elitista Avenida Montaigne, cerca de los Campos Elíseos, sufrió un robo profesional digno de un guión cinematográfico. Cuatro ladrones, tres de ellos vestidos de mujer, se llevaron entonces un botín compuesto de joyas por valor de unos 85 millones de euros. A punta de pistola y en tan sólo 15 minutos, los atracadores ejecutaron una operación que habían preparado milimétricamente.
Otro robo llamado del siglo se produjo en enero de 2006 cuando seis delincuentes irrumpieron en la sucursal del Banco Río, franquicia del español Grupo Santander, en la localidad de Acasuso, en la provincia de Buenos Aires (Argentina). Allí tomaron a 23 personas como rehenes y, mientras simulaban una negociación con la policía argentina, los ladrones se escaparon con el botín por un túnel de 16 metros, previamente preparado, que conectaba con un desagüe pluvial con salida al río de la Plata.