LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
La Guardia Civil confirmó ayer que ninguno de los tres cadáveres que fueron hallados el pasado fin de semana en Castelló presentaba signos de violencia, a falta de las autopsias que estaban siendo realizadas en la tarde de ayer. Los cuerpos de tres varones -uno encontrado en Vinaròs y dos en Onda- fueron llevados al Instituto de Medicina Legal de Castelló, donde los forenses trataban de confirmar si, como barajan los investigadores, las muertes se produjeron de forma accidental.
El hallazgo del primer cadáver se produjo en la mañana del domingo, en al cauce del río Cérvol de Vinarós. La víctima, de 63 años, natural de Logroño y vecino de Vinaròs, pudo fallecer cuando iba paseando por el cauce y, tras sufrir algún ataque cardíaco, cayó al vacío.
Asimismo, los bomberos localizaron dos cadáveres más en el río Mijares, en el entorno del paraje de la Rambla de la Viuda, ubicado en la localidad castellonense de Onda. Uno de los cuerpos, encontrado por un cazador y que se encontraba en avanzado estado de descomposición, corresponde al de un hombre de 60 años y vecino de Castelló, cuya desaparición fue denunciada en abril del pasado año ante la Comisaría de la Policía Nacional. El cuerpo no presenta signos de violencia, por lo que la muerte también pudo ser accidental.
Finalmente, cuando se estaba limpiando la zona, tras el hallazgo de este segundo cuerpo sin vida, se descubrieron restos de otro cadáver, cuya muerte debió de producirse hace años. Aunque todavía no está identificado, se sospecha que se trata de una persona "muy mayor".